La investigación por la muerte de una adolescente de 17 años en Rufino cambió de carátula de posible suicidio a homicidio. El novio de la víctima, también menor de edad, fue detenido en la provincia de Buenos Aires.
La muerte de una adolescente de 17 años en la ciudad de Rufino, inicialmente abordada como un posible suicidio, es investigada ahora como un homicidio calificado por el vínculo y con agravante de género. La fiscal Marianela Montemarani ordenó la detención del novio de la víctima, también menor de edad, quien fue hallado en la localidad bonaerense de Beruti.
El cuerpo de la joven fue encontrado el martes 31 de marzo en una vivienda de la calle Eva Perón al 1100. Peritajes específicos y el trabajo de la Policía de Investigaciones permitieron detectar indicios de la intervención de un tercero, entre ellos la desaparición del teléfono celular de la víctima, lo que derivó en el cambio de carátula de la causa.
El joven detenido fue trasladado a Santa Fe, donde la Oficina de Gestión Judicial de Rufino definirá la fecha de las audiencias. Al tratarse de menores de edad tanto la víctima como el imputado, la causa se mantiene bajo carácter privado y reserva absoluta.
Este caso reavivó en la comunidad local la memoria del femicidio de Chiara Páez, ocurrido en la misma ciudad en mayo de 2015. Aquel crimen, donde la víctima tenía 14 años, fue un detonante para la primera movilización nacional del movimiento Ni Una Menos el 3 de junio de 2015. El autor, Manuel Ignacio Mansilla, fue condenado inicialmente a 21 años y seis meses de prisión, pero tras una revisión judicial su pena fue reducida a 15 años en 2023, una decisión que continúa siendo objeto de recursos por parte de la familia de la víctima.
