En el partido inaugural del Grupo H, Rosario Central dominó el juego y creó más situaciones, pero no logró convertir su superioridad en goles. El arquero visitante, Quintana, fue una figura clave para mantener el cero.
Rosario Central debutó en la Copa Libertadores 2024 con un empate 0-0 ante Independiente del Valle de Ecuador en el estadio Gigante de Arroyito. El equipo dirigido por Eduardo «Chacho» Almiron mostró un claro dominio, especialmente en la segunda mitad, pero encontró en el arquero rival y en su propia falta de puntería los obstáculos para conseguir los tres puntos.
El inicio del encuentro fue equilibrado, con el visitante mostrando solidez. Sin embargo, tras la pausa de hidratación, Central comenzó a generar peligro. La chance más clara de la primera etapa fue un remate de Giménez desde corta distancia que fue controlado por Quintana.
El ritmo del Canalla aumentó en el complemento. Con mayor posesión y llegadas por las bandas, el equipo local generó varias oportunidades: un cabezazo de Veliz, un remate de Campaz y una intervención de Ovando que no pudo concretar. La expulsión del capitán visitante, Junior Sornoza, a los 70 minutos, por una agresión a Ovando, acrecentó la presión auriazul.
Con un hombre más en cancha, Central fue una avalancha. Almiron incluso movió sus piezas ofensivas, llevando al defensor Quintana a la delantera en los minutos finales. A pesar de los esfuerzos, que incluyeron intentos de Ángel Di María y otros jugadores, el gol no llegó. Independiente del Valle, ordenado en defensa, supo contener el asedio y asegurar el punto.
Este resultado deja al equipo rosarino con una unidad en el Grupo H, donde también están Libertad de Paraguay y Universidad Central de Venezuela. El próximo miércoles, Central visitará a Libertad en Asunción, buscando su primer triunfo en la competencia continental.
