Un proyecto de ley busca establecer un marco regulatorio para la actividad de cuidacoches en la provincia, con propuestas que incluyen prohibiciones, sanciones y programas de reinserción social.
Este miércoles, la Legislatura de Santa Fe tratará un proyecto de ley destinado a regular la actividad de los comúnmente llamados «cuidacoches» o «trapitos». La iniciativa, que ha logrado consenso en varios bloques parlamentarios, plantea un abordaje integral sobre una práctica que genera reclamos ciudadanos en distintos puntos de la provincia.
El fenómeno, que se incrementó notablemente tras la crisis de 2001, se ha consolidado en los espacios públicos de ciudades como Rosario, Santa Fe y el cordón industrial. Según datos oficiales, solo en Rosario se identificaron 873 personas ejerciendo esta actividad durante 2024, mientras que en la capital provincial el número supera los 180. Además, el Sistema de Atención Ciudadana de la ciudad de Santa Fe registró 1.154 reclamos relacionados en el primer semestre de 2025.
Las intervenciones policiales también muestran una tendencia al alza. En Rosario, las demoras de cuidacoches pasaron de 105 en 2024 a 202 en 2025, duplicándose en un año. En los primeros meses de 2026, ya se registraron 39 traslados en la capital y 175 denuncias vinculadas al 911, lo que equivale a aproximadamente tres llamadas por día.
El proyecto legislativo propone tres ejes centrales: una prohibición concreta de la extorsión bajo intimidación, la aplicación de penas progresivas y el desarrollo de programas de reinserción social que incluyan abordaje de adicciones. Actualmente, al no existir una ley provincial específica, los municipios enfrentan limitaciones para actuar ante estos casos.
La discusión en la Legislatura pone sobre la mesa la búsqueda de un marco legal que ordene la convivencia en el espacio público, un tema que afecta a vecinos y comerciantes de diversas localidades santafesinas.
