El consultor político presentó su libro en Rosario y evaluó la polarización, la opinión pública y los desafíos de comunicación del oficialismo.
El consultor político Daniel Ivoskus sostuvo que las crisis, como el denominado caso Adorni que afecta al gobierno nacional, «no se cierran unilateralmente». Durante la presentación de su libro «Gobernicar» en la UAI de Rosario, el especialista advirtió que la administración de Javier Milei enfrenta desafíos en sus dos pilares centrales: la economía y la lucha contra los privilegios.
Presidente de la Cumbre Mundial de Comunicación Política, Ivoskus dialogó con este medio y destacó la marcada polarización que atraviesa a la política argentina. Señaló que el centro tiene «0 por ciento de probabilidades de ganar una elección» y que la pregunta electoral actual es «quién representará el no a Milei».
Al definir el estado de la opinión pública, Ivoskus indicó que, tras una recuperación posterior a las elecciones de octubre, la imagen del gobierno ha experimentado una «pendiente a la baja», perdiendo cerca de 14 puntos de aprobación desde su pico. Para el analista, lo central para un líder político es entender cómo transformar esa realidad para mejorar los indicadores.
«Milei se apoya en dos grandes pilares: el económico y el de la corrupción y lucha contra los privilegios», explicó Ivoskus. «Inicialmente, la baja de la inflación tuvo un efecto positivo, pero hoy eso ya no alcanza. El segundo pilar, el emblema de la ‘casta’, es un atributo cualitativo que el gobierno está perdiendo debido a los escándalos», agregó.
Consultado sobre cómo gestionar una crisis como la que involucra al vocero presidencial, Manuel Adorni, Ivoskus fue cauteloso: «Sería irresponsable sugerir una renuncia sin toda la información. Las crisis se clausuran con datos contundentes, transparencia y una narrativa comprendida por ese porcentaje de la sociedad que le da sostenimiento al presidente».
En su libro, Ivoskus sintetiza el concepto de «gobernicar», que une las acciones de gobernar y comunicar. Sobre la gestión actual, consideró que una de las grandes ventajas del Presidente fue que lo subestimaron, logrando estructurar un partido y ganar elecciones. No obstante, remarcó que la vara de la gestión está puesta en la economía y en demostrar que «no son iguales a todos».
