Según un informe de la CAME, las ventas retrocedieron un 0,6% respecto a marzo del año pasado. El consumo no logra repuntar y la mayoría de los empresarios mantiene una actitud cautelosa.
Las ventas minoristas de las pymes retrocedieron un 0,6% interanual en marzo y acumulan una caída del 3,6% en el primer trimestre del año, de acuerdo con un relevamiento elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
El dato implica un nuevo descenso tras una serie de caídas en meses anteriores. En la comparación mensual desestacionalizada, el Índice de Ventas Minoristas Pymes arrojó una merma del 0,4% en marzo respecto a febrero.
Al analizar el escenario, desde CAME sostuvieron que «el inicio escolar dinamizó el gasto específico, pero la pérdida de poder adquisitivo y el alza de los costos operativos afectaron el volumen general». Agregaron que «la dependencia del financiamiento bancario y la baja predisposición a invertir definieron un escenario de marcada cautela operativa».
En relación con la expectativa futura, el reporte reflejó que «el 48% de los consultados prevé un mantenimiento de los niveles vigentes, frente a un 39,7% que espera una mejora y un 12,4% que vaticina un retroceso». Respecto a la inversión, el 59,1% de los empresarios califica el escenario presente como no apto para nuevos desembolsos.
El relevamiento por rubros validó la tendencia contractiva del período, con cinco de los siete rubros relevados en terreno negativo. Las mermas se localizaron en Perfumería (-9,8%), Bazar, decoración, textiles de hogar y muebles (-8,3%) y Alimentos y bebidas (-0,9%). En sentido opuesto, el segmento de Ferretería, materiales eléctricos y de la construcción creció 2%, mientras que Farmacia marcó un alza del 1,1% interanual.
