Tras una etapa de despliegue policial, el plan busca recuperar espacios públicos en zonas históricamente afectadas por la violencia, con obras de pavimentación y espacios verdes.
El denominado «Plan de Pacificación» comenzará a implementarse en barrios de Rosario que han sido afectados por la violencia y el narcotráfico. La iniciativa, que llega tras una primera etapa centrada en el despliegue de fuerzas de seguridad, incluirá obras de infraestructura como pavimentación definitiva, apertura de calles y la creación de espacios verdes en sectores como Empalme Graneros, Larrea, Cotar, Mangrullo y accesos a la autopista a Buenos Aires.
El plan surge en un contexto donde, tras años de conflictos, se ha establecido un comando unificado de fuerzas federales y un intercambio de información entre el municipio, la provincia y la Nación. Funcionarios municipales destacan que la creación de plazas y espacios de encuentro busca fomentar la apropiación ciudadana y la reconstrucción del tejido social. «Las plazas generan apropiación. La gente se reúne en ellas, vuelve a estar en sociedad», explicaron desde las oficinas oficiales.
La intervención se centrará en zonas donde se percibió una histórica ausencia estatal. Un ejemplo mencionado es el barrio Los Pumitas, en la zona noroeste, escenario de hechos de violencia que conmocionaron a la ciudad. Las autoridades reconocen aprendizajes de experiencias pasadas, como la relocalización de familias en la Zona Cero, que sin un manejo adecuado de la información facilitó el desplazamiento de algunos conflictos hacia otras áreas.
El objetivo declarado es modificar los entornos físicos y sociales de los barrios, en un trabajo coordinado entre los tres poderes del Estado. Las licitaciones para las obras estarían próximas a lanzarse.
