El gobierno avanza con un plan de obras de infraestructura y espacios públicos en zonas históricamente afectadas por la violencia, tras una etapa de despliegue policial y coordinación entre fuerzas.
Autoridades municipales, provinciales y nacionales coordinan acciones en el marco del denominado «Plan de Pacificación», que incluye obras de pavimentación, apertura de calles y creación de espacios verdes en barrios de Rosario. La iniciativa busca modificar el entorno urbano en zonas como Empalme Graneros, Larrea, Cotar, Mangrullo y accesos a la autopista a Buenos Aires, entre otras.
El plan se implementa luego de una primera etapa centrada en el despliegue de fuerzas de seguridad y el intercambio de información entre los distintos niveles del Estado. Las obras licitadas incluyen el desmantelamiento de un estadio de fútbol para dar lugar a una plaza. «Las plazas generan apropiación. La gente se reúne en ellas, vuelve a estar en sociedad», explicaron fuentes oficiales.
La decisión de intervenir en estos barrios llega después de años de reclamos vecinales por hechos de violencia. En marzo de 2023, en el barrio Los Pumitas, un niño de 11 años murió y otros tres menores resultaron heridos durante un tiroteo. Un día después, vecinos destruyeron al menos tres presuntos búnkers de drogas, lo que requirió la intervención de fuerzas federales.
Las autoridades destacan la importancia del trabajo barrial y el manejo de la información para evitar traslados no deseados de conflictos, como sucedió en el pasado con la relocalización de familias hacia el sur de la ciudad. «Es como que se esparció una mancha de aceite», admitió una fuente sobre esa experiencia.
El objetivo declarado del plan es modificar zonas donde se percibió una ausencia estatal, priorizando la recuperación del espacio público y la convivencia.
