La posible eliminación de las elecciones primarias genera fricciones en el oficialismo y reactiva la interna opositora, en un contexto de tensiones dentro de la coalición gobernante.
El debate sobre la continuidad de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) ha generado un nuevo frente de discusión política. Desde el Gobierno nacional se ha evaluado la posibilidad de su eliminación, una medida que requeriría de una ley y que enfrenta un escenario parlamentario complejo.
La discusión se da en un marco de tensiones dentro de la coalición oficialista, donde se observan diferencias entre el presidente Javier Milei y la vicepresidenta Victoria Villarruel. En este contexto, el nombramiento del general Carlos Presti, cercano a Villarruel, como ministro de Defensa, es interpretado por analistas como un gesto político dentro de esa dinámica.
Por otro lado, la oposición, principalmente el peronismo, comienza a delinear estrategias de cara al futuro electoral. Figuras como el senador Sergio Uñac han propuesto la realización de una interna partidaria, aunque otros sectores consideran que las propias PASO, si se mantienen, podrían cumplir ese rol ordenador para 2027.
El oficialismo enfrenta el desafío de avanzar en su agenda legislativa sin contar con mayoría propia en el Congreso, lo que vuelve crucial la negociación con gobernadores y bloques provinciales. La posible reforma del sistema electoral se suma a otros temas sensibles que deberán tratarse en el recinto.
Mientras tanto, el peronismo evalúa su reconfiguración tras la derrota electoral de 2023. Distintos liderazgos provinciales, como el de Axel Kicillof en Buenos Aires y el mencionado Uñac en San Juan, aparecen como figuras centrales en un espacio político que busca reorganizar su propuesta de cara a los próximos comicios.
