El Canalla necesita al menos un punto en su visita a Estudiantes de Río Cuarto para clasificar a octavos de final, aunque llega con dos derrotas consecutivas como visitante en el torneo local.
En la recta final de la fase de grupos del torneo Apertura, la exigencia se intensifica para la mayoría de los equipos, y Rosario Central no es la excepción. El equipo dirigido por Jorge Almirón está cerca de asegurar su lugar en los octavos de final, y podría conseguirlo en el próximo partido ante Estudiantes de Río Cuarto, pero para ello deberá mejorar su rendimiento como visitante, una condición que le ha pesado en las últimas fechas.
Central viene de dos derrotas consecutivas fuera del Gigante de Arroyito en el torneo local: cayó ante Independiente Rivadavia en Mendoza y luego ante Huracán, en un partido en el que Almirón dispuso un equipo alternativo pensando en el compromiso por la Copa Libertadores. Este rendimiento contrasta con el inicio del torneo, cuando el Canalla sumó 11 de 15 puntos posibles en sus primeras cinco salidas, incluyendo victorias ante Racing, Gimnasia y Newell’s en el clásico.
Actualmente, Central necesita al menos un punto en Río Cuarto para quedar prácticamente clasificado. Aunque el pase podría sellarse en esta misma fecha dependiendo de otros resultados, sumar le daría un paso importante. Además, una clasificación temprana le permitiría enfocarse plenamente en la Copa Libertadores.
El rival, Estudiantes de Río Cuarto, es el equipo con menor puntaje en la tabla acumulada (5 puntos, con un triunfo, dos empates y once derrotas), lo que en teoría lo convierte en un adversario accesible. Sin embargo, Central deberá demostrar su potencial en la cancha y superar la racha adversa como visitante.
