El presidente Javier Milei, su hermana Karina y todos los ministros asistirán este jueves al Congreso para respaldar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien presentará su informe de gestión en medio de cuestionamientos judiciales por su situación patrimonial.
Este jueves, a las 10:30, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, presentará su informe de gestión ante la Cámara de Diputados en un contexto marcado por escándalos judiciales vinculados a su patrimonio. Para respaldarlo, el presidente Javier Milei y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, ocuparán el palco central, mientras que el resto del Gabinete estará presente en los balcones del primer piso del recinto.
Según fuentes oficiales, también asistirán senadores nacionales del bloque liderado por Patricia Bullrich. El operativo de seguridad estará a cargo de la Casa Militar. Previamente, Adorni pasará por el despacho del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, para la foto protocolar que suele realizarse antes de cada informe.
Se espera que el presidente no permanezca hasta el final de la sesión. Desde la oposición, diputados de distintos bloques expresaron dudas sobre el carácter de los invitados. Maximiliano Ferraro, Mónica Frade y Esteban Paulón enviaron cartas a Menem solicitando precisiones sobre si los asistentes podrían convertirse en militantes que interrumpan el desarrollo del informe. Hasta el momento, no hubo respuesta oficial.
En el bloque de Unión por la Patria, una reunión de una docena de legisladores no logró consensuar una estrategia para interrogar a Adorni. Mientras algunos proponían centrarse en su presunto enriquecimiento ilícito, otros advirtieron que eso permitiría al funcionario recordar casos de corrupción de gestiones anteriores. Como resultado, no habrá un plan unificado para el interrogatorio.
La presencia del presidente y todo su Gabinete en un informe de gestión del jefe de Gabinete es un hecho sin precedentes en la historia reciente. Algunos sectores consideran que se trata de una demostración de apoyo inusual, mientras que otros lo interpretan como una estrategia para evitar que la oposición avance sobre Adorni. En el oficialismo, se señala que la decisión responde a la necesidad de no mostrar debilidad frente a los adversarios políticos.
