Un joven de 20 años denunció que fue abordado por un desconocido en una parada de colectivo, quien le entregó unos tubos con una sustancia que le provocó mareos, adormecimiento y pérdida de conocimiento. El hecho ocurrió el viernes 24 de abril en la intersección de Monseñor Zazpe y 4 de enero.
Un estudiante de cine denunció haber sido víctima de un ataque con una sustancia tóxica el pasado viernes 24 de abril, alrededor de las 18 horas, en la intersección de Monseñor Zazpe y 4 de enero, en la ciudad de Santa Fe. Según relató el joven a LT10, mientras esperaba el colectivo en una parada que habitualmente está concurrida, un hombre se le acercó y le entregó unos «tubos como transparentes, muy pegajosos» bajo el pretexto de preguntarle: «Che, vos sabés qué es esto».
La víctima indicó que el sospechoso usaba guantes de albañil y nunca tocó directamente los objetos. Tras entregárselos y retirarlos rápidamente, el hombre se dirigió a una camioneta que permanecía encendida cerca del lugar. En ese momento, un segundo individuo descendió del vehículo y comenzó a observar al estudiante.
Minutos después, el joven empezó a sentir los efectos de la sustancia, descrita como transparente, pegajosa y sin olor. «Empiezo a sentir un hormigueo en la mano y se me durmió el brazo entero», explicó. Al tocarse la cara accidentalmente, el adormecimiento se extendió a esa zona. Luego de subir al colectivo, el segundo hombre lo siguió y se sentó cerca para vigilarlo. Durante el trayecto, los síntomas se agravaron: «Empecé a sentir que se me bajaba la presión, muchos mareos, muchas náuseas… se me empezaron a hormiguear las piernas, se me pasó el adormecimiento al otro brazo».
Al llegar a su destino, el joven apenas podía mantenerse en pie. «No estaba dentro de mis cabales. Apenas escuchaba bien las cosas, la gente se veía con la cara borrosa», relató. Como sus familiares lo esperaban en la parada, el sujeto que lo seguía desistió de bajar del colectivo. Una vez en su hogar, el estudiante se desmayó y perdió el conocimiento durante aproximadamente dos horas y media.
La víctima intentó realizar la denuncia en la Comisaría Segunda, pero la respuesta fue: «No nos corresponde». Además, el sistema de salud no le realizó un examen toxicológico inmediato, y le dieron turno para una semana después, momento en el cual, según indicó, «la sustancia ya se va a desaparecer de mi cuerpo». Recién tras la intervención de un fiscal se espera que la investigación avance.
El estudiante consideró que el ataque no fue personal, sino un acto al azar: «Creo que me vieron mucho tiempo en la parada de colectivo solo y dijeron, ‘bueno, acá está el candidato’… como para testear quizás la droga». Como recomendación a la comunidad, instó a estar alerta: «Intentemos siempre estar con un grupo de personas… no agarrar nada que nos dé nadie».
