El defensor de Rosario Central marcó un gol clave ante Racing, muy similar al que le convirtió a Gimnasia en la fase regular, justo el posible rival en semifinales.
Gastón Avila no es de hacer muchos goles, pero cuando conecta de cabeza en el área rival suele mandarla adentro. El grito ante Racing fue de los importantes, el del empate de Central, y por las formas fue igualito al que le convirtió a Gimnasia durante la fase regular. Justo el que puede ser rival en semifinales.
Después de un durísimo primer tiempo y un inicio del complemento donde le habían anulado el gol a Alejo Veliz, por un finitísimo off side, a los 19′ el gato alivió a todo el Gigante con un golazo de cabeza.
Facundo Cambeses acababa de ahogarle el gol dos veces seguidas a Central, por el tiro libre que le sacó a Ángel Di María sobre su derecha y al cabezazo posterior de Enzo Giménez que sacó por encima del travesaño al córner.
Precisamente, de ese tiro de esquina llegó el empate. Di María lo ejecutó bárbaro al primer palo y Avila martilló de cabeza para hacer inútil el esfuerzo de Cambeses, una de las figuras del partido.
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Un gol calcado al de Gimnasia
Ese gol, importantísimo, fue igualito al que le marcó a Gimnasia en La Plata, en la 7ª fecha del torneo Apertura en La Plata, antes del clásico. Y también fue de los fundamentales.
Es que Gimnasia le venía ganando bien a Central, hasta que en un córner a favor en el complemento llegó la contra, la asistencia de Julián Fernández a Enzo Giménez y el empate del paraguayo.
Y sobre la media hora, llegó el córner desde la derecha del ataque auriazul, aunque esta vez en vez de Fideo lo ejecutó Jaminton Campaz. También al primer palo, y también llegó el tremendo parietal de Avila para marcar el gol que sería el del triunfo para Central.
Fueron los dos únicos goles del regreso de Ávila a Arroyito hasta el momento.
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