El bloque legislativo, presidido por Gisela Scaglia, trabaja en una agenda propia para superar las diferencias entre sus miembros y definir una posición unificada ante la administración nacional.
Dividido entre halcones y palomas, el bloque Provincias Unidas busca procesar las diferencias sobre cómo pararse frente al gobierno de Javier Milei sin que escale la tensión interna. La bancada, presidida por la exvicegobernadora Gisela Scaglia, se reunió el martes por la tarde en el primer encuentro tras el portazo de los lilitos Maxi Ferraro y Mónica Frade del interbloque Unidos.
“La reunión estuvo bien. Conversamos sobre cuál tiene que ser la propuesta de Provincias Unidas en este contexto”, señalaron desde el bloque, que cuenta con 18 integrantes. En la bancada federal se comprometieron a impulsar “mayor diálogo político” y construir una agenda propia que los saque de un lugar reactivo a las iniciativas de libertarios y peronistas, los bloques con mayor volumen parlamentario.
Entre los proyectos en carpeta se destacan temas como biocombustibles, el endeudamiento de las familias, la eliminación gradual de las retenciones y Ficha Limpia. También suman iniciativas sobre derechos humanos, en particular sobre La Perla: una de las desaparecidas identificadas en el centro clandestino de detención cordobés durante la última dictadura militar era cercana al exgobernador Juan Schiaretti, integrante de Provincias Unidas. “Además de que es un tema muy sentido para el Gringo, nos pone en una agenda no sólo productivista”, explicaron en el espacio.
En Provincias Unidas conviven tribus diversas, como socialistas, peronistas cordobeses, radicales disidentes, macristas e, incluso, una exlibertaria. Más allá de las diferencias ideológicas, la principal línea demarcatoria es el rol que cumple cada uno. Con los bloques oficiales del PRO y la UCR convertidos casi en satélites de La Libertad Avanza, a los legisladores “sin tierra” que no responden a ningún gobernador les sirve pararse en la oposición dura para hablarles a los votantes republicanos que empiezan a desencantarse con la experiencia libertaria.
Por el contrario, los diputados ligados a los gobernadores priorizan los intereses de su distrito y siguen el pulso de la relación de sus jefes con la Casa Rosada. El santafesino Maximiliano Pullaro, el cordobés Martín Llaryora, el chubutense Ignacio Torres y el jujeño Carlos Sadir plantean una oposición por temas con Milei. Aunque al calor de la situación económica y la baja de Milei en las encuestas el pack de gobernadores asumió una posición más dura, los mandatarios no están dispuestos a apretar el botón rojo y votar la interpelación a Manuel Adorni.
Esas diferencias iban a quedar expuestas en la sesión convocada inicialmente para este jueves para tratar los pedidos de interpelación al jefe de Gabinete. Algunos miembros del bloque, como los socialistas Esteban Paulón y Pablo Farías, iban a bajar al recinto. Otros, como Gisela Scaglia y José Núñez, no iban a hacerlo. Sin chances de llegar al quórum, los impulsores de la movida convocaron a una nueva sesión para el próximo miércoles. En un acuerdo con el peronismo, sumaron al temario pedidos de informes a los ministros Luis Caputo (Economía) y Sandra Pettovello (Capital Humano), licencias y la situación del Pami y el Remediar. De todos modos, tampoco está garantizado que junten 129 presentes para abrir el recinto.
