La agrupación liderada por Daniel “Pipi” Piazzolla, nieto de Astor, ofrecerá dos funciones el 22 de mayo a las 21 y 23 horas en Mitre 645. Las entradas están disponibles en centroticket.com.ar.
Escalandrum, el sexteto de jazz liderado por el baterista Daniel “Pipi” Piazzolla, se presentará el 22 de mayo en el Complejo Cultural Atlas (Mitre 645, Rosario) con dos funciones, a las 21 y a las 23. La banda presentará “Piazzolla 74”, un disco grabado en vivo en el Teatro Colón de Buenos Aires que conmemora el 50° aniversario de “Libertango” y el álbum “Reunión cumbre”, ambos de Astor Piazzolla.
La formación actual incluye a Nicolás Guerschberg en piano y arreglos, Mariano Sívori en contrabajo, Gustavo Musso en saxo alto y soprano, Damián Fogiel en saxo tenor y Martín Pantyrer en clarinete bajo. Las entradas pueden adquirirse a través del sitio centroticket.com.ar.
Daniel “Pipi” Piazzolla declaró a La Capital que asistió de niño a los ensayos del Octeto Electrónico cuando su abuelo trabajaba en “Libertango”. “Es una música muy cercana para mí, magnífica, y que en el caso de ‘Reunión cumbre’ no se toca tanto”, afirmó. Sobre la escena actual del jazz en Argentina, sostuvo: “Siento que en este momento está todo mal, pero la escena del jazz está más viva que nunca. Hay músicos jóvenes haciendo cosas hermosas”.
El repertorio del show combina los dos discos de 1974. “En este repertorio nos encontramos con una música que para mí es muy cercana”, explicó Piazzolla. “Cuando era chico, esos repertorios se tocaban en el Octeto Electrónico, en la época de ‘Libertango’, donde está mi papá. Pude ir a los ensayos, adquirir data sobre este tipo de música”. Señaló que “Reunión cumbre” es “un discazo increíble” y destacó el tema “Reminiscencias”.
Respecto al espectáculo, adelantó: “Vamos a dar un show muy potente, que fue presentado en el Teatro Colón hace un año y medio atrás, para el que preparamos esta música especialmente. La presentación que hicimos en el Colón pronto va a ser un disco y tiene una escalada impresionante, con unas melodías increíbles”. Los arreglos, a cargo de Nicolás Guerschberg, incluyen “mucha improvisación, pero sin perder la esencia de lo musical de las composiciones”.
Consultado sobre el vínculo con la obra de su abuelo, Piazzolla afirmó: “Tengo una relación y vínculo con la música de Piazzolla espectacular, desde el principio hasta ahora. Es una música que me representa. Es mi música favorita, prácticamente es una de las pocas músicas que me ponen la piel de gallina mientras la toco”.
Sobre los cambios en la industria musical, el músico señaló que “cuando el grupo arrancó existían los CDs y los cassettes, y prácticamente no había teléfonos celulares. No existía WhatsApp ni Instagram”. Destacó que “el lado positivo está la cuestión de que, si estás en una plataforma digital y necesitás que una persona de Polonia o de Groenlandia escuche tu música, lo podés hacer”. Agregó que el grupo se ha adaptado: “Seguimos adelante, vigentes en un género que es difícil como el jazz”.
Piazzolla negó que el grupo haya necesitado reinventarse en algún momento: “El grupo se reinventa solo porque nos gusta mucho tocar, ensayar. Ensayamos todos los martes. Probamos músicas nuevas. Estamos en constante reinvención”. Destacó que en 2001 decidieron “hacer un jazz que suene a Argentina, con ritmos folklóricos nuestros, con ritmos de tango, con música propia”.
En cuanto a la situación económica, el baterista señaló: “Estamos en un momento muy duro. Antes las salas estaban llenas, ahora están por la mitad de espectadores”. No obstante, destacó: “Es increíble lo que tocan las nuevas generaciones de músicos. Chicos y chicas de entre 18 y 25 años están haciendo cosas hermosas”.
