La Dirección Nacional de Vialidad (DNV) informó este sábado que Néstor Rozín, propietario del Hotel Sol de Funes, debe restaurar la colectora de la autopista Rosario-Córdoba a su estado original, tras detectar irregularidades en las reparaciones ejecutadas sin autorización.
La Dirección Nacional de Vialidad (DNV) confirmó este sábado que el empresario Néstor Rozín, propietario del Hotel Sol de Funes, debe deshacer las obras realizadas en la colectora de la autopista Rosario-Córdoba, en el kilómetro 307, por incumplir las normativas vigentes. Según el organismo, las refacciones constituyen una infracción a las normas de seguridad vial.
Voceros de la DNV señalaron que las subidas y bajadas construidas para acceder al alojamiento y centro de eventos desde la ruta fueron ejecutadas sin autorización, evaluación técnica ni medidas de seguridad requeridas para una autopista de circulación rápida. El comunicado oficial indicó que estas conexiones ilegales generan riesgos de colisiones y siniestros viales, al obligar a los conductores a realizar maniobras repentinas.
El empresario Rozín declaró en LT8 que decidió pavimentar la entrada debido al mal estado del camino y a la programación de eventos, como uno escolar con 5.000 personas, otro con la diputada nacional Gisela Scaglia y otro con odontólogos. Aseguró que realizó gestiones durante un año ante los administradores del corredor sin obtener respuesta favorable. La DNV intimó a Rozín a restituir la traza a su estado original en un plazo de diez días.
