El Departamento de Estado de Estados Unidos catalogará a las organizaciones narcocriminales brasileñas Comando Vermelho (CV) y Primeiro Comando da Capital (PCC) como grupos terroristas extranjeros, medida que entrará en vigor el 5 de junio.
El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció la designación de las organizaciones narcocriminales brasileñas Comando Vermelho (CV) y Primeiro Comando da Capital (PCC) como organizaciones terroristas extranjeras. La medida entrará en vigor el próximo 5 de junio, según informaron fuentes oficiales.
Simpatizantes del expresidente brasileño Jair Bolsonaro solicitaron esa designación en el marco de las elecciones presidenciales de Brasil, al cuestionar las políticas de seguridad pública del presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Designar a organizaciones criminales en América Latina como grupos terroristas extranjeros es una estrategia que Estados Unidos utilizó para recurrir a actividad militar y otras medidas en el combate al narcotráfico en la región.
El presidente Lula, que busca la reelección, se opuso a etiquetar a los delincuentes como terroristas. Aliados de Bolsonaro en el Congreso brasileño instaron públicamente al presidente estadounidense Donald Trump a actuar con mayor dureza contra las bandas.
La seguridad pública será un tema de debate en las elecciones presidenciales de Brasil de octubre, en las que el senador Flávio Bolsonaro, heredero político de Jair Bolsonaro, se enfrentará a Lula. Jair Bolsonaro, de 71 años, no puede postularse porque cumple una condena de 27 años de prisión por encabezar un intento de golpe de Estado.
Expertos señalaron que ni Jair Bolsonaro ni Lula tuvieron un gran éxito en la lucha contra los dos grupos criminales. No obstante, la Policía Federal de Brasil y los fiscales realizaron varios operativos contra ellos en los últimos años. Las autoridades lograron una victoria importante contra el PCC en agosto al desmantelar parte de su red de lavado de dinero, que incluía estaciones de servicio, perfumerías y una empresa de servicios financieros con sede en San Pablo. La Policía de Brasil indicó entonces que su operación, conocida como Carbono Oculto, encontró empresas vinculadas al PCC que lavaron al menos 6.000 millones de reales (unos 1.100 millones de dólares) en los últimos años.
