El intendente Pablo Javkin encabezó el lanzamiento del programa Mil65, una estrategia municipal que apunta a acompañar a niños de 0 a 3 años y a personas mayores de 65 en Rosario.
El intendente Pablo Javkin presidió este martes 2 de junio el encuentro de presentación del programa «Mil65», una estrategia de intervención municipal destinada a la primera infancia y las personas mayores, en el marco del nuevo escenario que involucra a las políticas de cuidado en los primeros 1.000 días de vida y en los adultos mayores de 65 años.
El contexto de la iniciativa está dado por un mundo en el que cada vez nacen menos niños y niñas, y al mismo tiempo, las personas viven cada vez más años, un cambio demográfico que se acrecienta año a año y del que no es ajena la ciudad de Rosario.
El lanzamiento se concretó en el Teatro La Comedia ante organizaciones de distintos ámbitos (universidades, credos, centros de jubilados, jardines, vecinales, maternidades) como punto de inicio de una política pública que busca fortalecer el acompañamiento, la prevención y la construcción de vínculos comunitarios en toda la ciudad.
“Sabemos que en Rosario hay 39.200 niños en sus primeros mil días, pero también que hay 2.200 de ellos con nombre y apellido que son los más urgentes y a los que si no llegamos rápido, su desarrollo va a ser diferente”, afirmó Javkin durante la presentación del programa en La Comedia (Mitre 958), donde planteó el tiempo de esas urgencias.
“Queremos llegar en los primeros tres meses a estos 2.200 chicos prioritarios y a los 40.000 adultos que viven solos”, adelantó el intendente, mientras que para la población de mayores de 65, el secretario de Desarrollo Humano y Hábitat, Nicolás Gianelloni, anunció la apertura de “La Casa Grande”, un centro de día para adultos mayores en la zona sur, y la puesta en funcionamiento de un nuevo Hogar Nocturno, también para esta población.
Con la mirada puesta en la cercanía y la nominalización de las poblaciones en riesgo, la estrategia se desplegará a partir de un reordenamiento de los recursos propios del municipio, profundizando la articulación entre salud, desarrollo humano y territorio, incorporando dispositivos de seguimiento personalizado y fortaleciendo los vínculos comunitarios.
La gran apuesta es sumar como “aliados” a otros actores sociales, desde organizaciones técnicas y actores socioeconómicos hasta redes de voluntariado y otros organismos gubernamentales. Una red de universidades, colegios profesionales de diversas áreas de la salud, centros de jubilados, centros comerciales, asociaciones empresarias y organizaciones sociales que desde el inicio adhieren al plan de ampliar la red de cuidados.
“Este es el universo del que hablamos, pero no es un número abstracto. Son personas con nombre, con un lugar y con una historia, lo que esta primera fase del programa nos interpela a pasar de cuántos a quiénes”, señaló por su parte la secretaria de Salud Pública de la Municipalidad, Soledad Rodríguez.
“No vamos a esperar que vengan, vamos a salir a buscarlos; los 9.000 niños que nacen cada año y sus familias que cuidan de ellos son la meta y ése debe ser un acuerdo de toda la ciudad para cuidarlos”, afirmó Lucas Raspall, concejal de CREO, psiquiatra y psicoterapeuta.
Sobre las condiciones de los mayores de 65, los voceros fueron el secretario de Desarrollo Humano y Hábitat y el secretario General del municipio, Miguel Tessandori, quienes plantearon los desafíos de la experiencia de envejecer en la ciudad. “Detrás de muchos de los problemas que atraviesan las personas mayores aparece una situación que durante mucho tiempo permaneció invisible: la soledad no deseada”, dijo Gianelloni.
Además de la apertura de dos espacios específicos para la atención de adultos mayores en situación de riesgo, como son un centro de día y un hogar nocturno, Gianelloni detalló la ampliación de los programas que buscan reforzar los lazos comunitarios: el Teléfono Acompañar, la Escuela de los Grandes y la creación de El Club de los Grandes.
“Vivimos en tiempos de esferas, donde cada uno está adentro pero las esferas se tocan, pero no se unen. Ése es el primer desafío que tenemos, construir comunidad, hacer esferas grandes, lograr contactos profundos y luchar contra la indiferencia”, afirmó el intendente al cierre del lanzamiento.
Mil65 propone una nueva forma de intervenir: pasar de políticas aisladas a un sistema integrado de cuidados, de la reacción a la prevención, y de la asistencia al acompañamiento. No crea nuevas estructuras, sino que ordena, conecta y fortalece las capacidades que ya existen en el sistema público municipal.
Para las infancias, Mil65 impulsará acciones de identificación y seguimiento que permitan acompañar el desarrollo desde el embarazo y los primeros años de vida. En el caso de las personas mayores, el plan desarrollará iniciativas destinadas a promover el envejecimiento activo, fortalecer la participación social y enfrentar la soledad no deseada. Además, incorpora una dimensión intergeneracional orientada a fortalecer los lazos comunitarios.
“Rosario tiene una enorme tradición de instituciones comprometidas con el bien común. Mil65 busca poner esa energía colectiva al servicio de una política de cuidado que llegue más lejos y llegue mejor”, afirmaron desde el municipio.
