El Tribunal Oral Federal Nº 2 de Rosario dará a conocer el veredicto del juicio por fumigaciones con agrotóxicos en Pergamino el próximo 24 de junio a las 10. La causa, iniciada por denuncias de vecinas, investiga a productores, aplicadores, ingenieros agrónomos y funcionarios por contaminación ambiental y daños a la salud.
El Tribunal Oral Federal Nº 2 de Rosario dará a conocer el veredicto del juicio por fumigaciones con agrotóxicos en Pergamino el próximo 24 de junio a las 10, tras cuatro meses de audiencias, testimonios, pericias, inspecciones y alegatos. La causa investiga a productores, aplicadores, ingenieros agrónomos y funcionarios por contaminación ambiental y daños a la salud en barrios como Villa Alicia, La Guarida y Luar Kayad.
La prueba científica ocupó un lugar central en el debate. Se analizaron muestras de agua, suelos y material biológico que detectaron principios activos y metabolitos asociados a la producción agrícola, como glifosato, AMPA, atrazina, 2,4-D, clorpirifos, imidacloprid y metolaclor. Especialistas advirtieron sobre la persistencia ambiental de los compuestos, su capacidad de transporte y los vacíos de la normativa argentina para evaluar mezclas de sustancias y efectos combinados sobre la salud humana.
La inspección ocular realizada por el tribunal en Pergamino permitió verificar la cercanía entre zonas fumigadas, viviendas, escuelas y puntos de extracción de muestras. Los abogados querellantes Carlos González Quintana y Fernando Cabaleiro sostuvieron que el juicio acreditó contaminación ambiental, daño sanitario y responsabilidad penal. Reclamaron penas de prisión efectiva y plantearon que el caso afecta bienes colectivos como el ambiente, la salud pública y el acceso a agua segura.
Los testimonios de Sabrina Ortiz y María Alejandra Bianco, querellantes y vecinas afectadas, fueron centrales para colocar la dimensión humana en el debate. Ambas relataron el recorrido que llevó de las primeras denuncias a una causa penal de alcance nacional: enfermedades en familias enteras, dificultades para obtener respuestas estatales, estudios que confirmaron contaminación y una convivencia cotidiana con la incertidumbre.
Investigadores del sistema científico nacional, profesionales de la salud y especialistas independientes aportaron conocimientos sobre genotoxicidad, toxicología, química ambiental y epidemiología en poblaciones expuestas. La querella presentó ese cuerpo probatorio como una prueba irrefutable de contaminación, resultado de la convergencia entre pericias, estudios, testimonios y constataciones judiciales.
La sentencia resolverá la situación penal de los imputados y será leída como una señal sobre el alcance de la protección judicial frente a la contaminación con agrotóxicos. El veredicto llega después de un proceso que hizo visible la cadena de responsabilidades detrás de cada fumigación ilegal o riesgosa, incluyendo a productores, aplicadores, agrónomos, controles municipales y omisiones estatales.
