El senador Iván Cepeda y la lideresa indígena Aida Quilcué se enfrentan al abogado Abelardo De la Espriella en el ballotage del próximo domingo.
Colombia se encamina a su segunda vuelta electoral el próximo domingo. En la primera vuelta, realizada el 31 de mayo, los dos candidatos más votados fueron Abelardo De la Espriella (40,99%) e Iván Cepeda (43,78%).
Iván Cepeda, senador desde 2014, propone la continuidad del gobierno de Gustavo Petro. Su plataforma incluye garantizar la atención médica universal, ampliar la educación gratuita, combatir la corrupción y proteger el ambiente rechazando el fracking.
Cepeda es hijo de Manuel Cepeda, congresista de la Unión Patriótica asesinado en 1994. Tras el crimen, se exilió en Europa, donde se graduó en filosofía y realizó una maestría en Derecho Internacional Humanitario. Al regresar a Colombia, lideró el Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes del Estado (Movice) y fue facilitador de paz en el Acuerdo de Paz con las FARC-EP (2012-2016).
En su carrera judicial, impulsó el Caso Uribe, que investigó la intervención del expresidente Álvaro Uribe Vélez en la creación de grupos paramilitares. Uribe fue condenado a 12 años de prisión en 2025, sentencia revocada en segunda instancia.
Esta semana, Cepeda denunció a De la Espriella ante la Corte Penal Internacional y la Fiscalía General de Colombia por presunta complicidad y financiamiento de grupos paramilitares. De la Espriella fue líder de la Fundación Iniciativas por la Paz y ha sido señalado por ex paramilitares de ofrecer sobornos a jueces.
En el cierre de campaña en Bogotá, Cepeda afirmó: “Hemos movilizado a más de 1.300.000 personas en actos públicos, hemos obtenido una gran votación en la primera vuelta y también hemos elegido a la bancada parlamentaria más numerosa del país. Somos una fuerza incontrovertible, integrada por lo mejor del pueblo colombiano”.
Aida Quilcué, mujer nasa del Cauca, lideresa indígena y senadora desde 2022, es la candidata a la vicepresidencia junto a Cepeda. En 2008, su esposo Edwin Legarda fue asesinado en una emboscada militar. Quilcué luchó por justicia para su esposo y por otras víctimas de los “falsos positivos”.
Antes de la primera vuelta, Quilcué declaró: “Un desafío por delante es la exclusión histórica que han tenido los 115 pueblos indígenas de Colombia. El segundo desafío es avanzar en las transformaciones que ha empezado el presidente Petro”.
