Manuel Adorni presentó su renuncia como jefe de Gabinete, un movimiento que marca un cambio en la administración de Javier Milei y la incorporación de Diego Santilli como posible reemplazo.
Manuel Adorni renunció a su cargo como jefe de Gabinete de la Nación, según confirmaron fuentes oficiales. La salida se produjo luego de casi cuatro meses de controversias vinculadas a su gestión y a un caso judicial en curso. Adorni, quien también se desempeñó como vocero presidencial, había sido señalado por diversas críticas dentro y fuera del gobierno.
El presidente Javier Milei aceptó la renuncia y designó a Adrián Ravier como nuevo vocero presidencial. Ravier es economista y miembro de la Fundación Faro. Su perfil, según indicaron desde Casa Rosada, apunta a una comunicación más centrada en la economía y menos en la confrontación.
Paralelamente, se perfila la llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete. Santilli, exfuncionario del PRO y con experiencia en la gestión pública, cuenta con vínculos con el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, con quien mantuvo contacto durante la negociación por la deuda previsional. Desde el oficialismo santafesino señalaron que “no tienen a nadie mejor” para el cargo.
La salida de Adorni se da en un contexto de reestructuración del gabinete, donde figuras del PRO como Patricia Bullrich y Luis Caputo ya ocupan roles clave. Milei, según fuentes gubernamentales, mantiene el control sobre las decisiones económicas y políticas centrales.
En el ámbito judicial, la Corte Suprema de Justicia rechazó una apelación del Ejecutivo por el financiamiento universitario, lo que podría afectar el equilibrio fiscal que el gobierno busca sostener. La investigación sobre Adorni continúa su curso.
