Un centenar de especialistas se reunió en Rosario en el marco de las jornadas de Cardio Geriatría 2026, organizadas por la Sociedad Argentina de Cardiología, para abordar el síndrome de fragilidad como factor de riesgo cardiovascular. El encuentro destacó la importancia de la edad biológica por sobre la cronológica y presentó pautas para una vejez activa.
Rosario fue sede de las jornadas de Cardio Geriatría 2026, organizadas por la Sociedad Argentina de Cardiología, donde un centenar de especialistas analizaron el denominado “síndrome de fragilidad” como un factor de riesgo cardiovascular que no depende exclusivamente de la edad cronológica.
El cardiólogo Sebastián Benítez, coordinador del Consejo Científico de la Sociedad Argentina de Cardiología y participante activo del encuentro, explicó que el objetivo fue correr el foco de la edad cronológica para centrarse en la edad biológica de las personas. “Dos hombres o dos mujeres pueden tener 80 años y un riesgo cardiovascular completamente diferente”, ejemplificó.
Según datos proporcionados durante la jornada, la expectativa de vida en Argentina es de 80,3 años para las mujeres y 75,3 años para los hombres, con un promedio general de 78 años. Además, se registra un aumento de personas que superan los 90 años.
Benítez señaló que el síndrome de fragilidad abarca múltiples aristas, como la malnutrición, la sarcopenia (pérdida de masa muscular), la falta de autonomía, el sedentarismo, el aislamiento social y la polifarmacia. “La pérdida temprana de la autonomía habla de mayor fragilidad”, afirmó.
En ese contexto, los especialistas presentaron ocho claves para mejorar la salud cardiovascular: alimentación saludable (priorizar proteínas animales y vegetales, evitar alimentos ultraprocesados), actividad física regular (incluyendo ejercicios de fuerza), no fumar, dormir adecuadamente, mantener un peso adecuado, controlar la glucemia, controlar la hipertensión arterial y mantener valores normales de colesterol.
El encuentro se realizó en la Bolsa de Comercio de Rosario y contó con la participación de cardiólogos y geriatras de todo el país. La Sociedad Argentina de Cardiología creó recientemente el Consejo de Cardiología y Geriatría para abordar de manera específica esta problemática.
