El presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, informó que se contabilizaron 609 réplicas en cinco días, sin nuevos daños ni víctimas. La cifra de fallecidos asciende a 1.719 y la de heridos a 5.034.
Después de los terremotos de magnitud 7,5 y 7,2 registrados el miércoles, Venezuela sumó más de 600 réplicas en cinco días, incluido un temblor de magnitud 4,6 en el estado norteño de La Guaira, la zona más afectada por el movimiento telúrico.
“Hoy en la mañana tuvimos una réplica que fue sentida por la población, generó cierta zozobra en la población, pero debemos decir que no hubo ninguna afectación”, señaló el presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez.
Hasta la tarde de este lunes se habían contabilizado 609 réplicas. Según las autoridades, no provocaron nuevos daños ni víctimas, pero obstaculizaron las tareas de rescate ante la posibilidad de derrumbes. También generaron incertidumbre entre los vecinos, muchos de los cuales optaron por no regresar a sus viviendas por el riesgo de que una nueva réplica cause daños materiales.
La cifra de fallecidos por el doble terremoto del miércoles ascendió a 1.719 y la de heridos a 5.034, según precisó Rodríguez, quien no brindó detalles sobre el número de desaparecidos. Días atrás, el secretario general adjunto de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas, Tom Fletcher, había afirmado que más de 50.000 personas están desaparecidas y advirtió que la cantidad de víctimas mortales “aumentará considerablemente”.
Hasta el momento, el gobierno registra 15.866 personas damnificadas y 855 edificios afectados, de los cuales “189 sufrieron un colapso total”.
El doble terremoto del miércoles es el más mortífero en Venezuela en el último siglo. En julio de 1967 se produjo un sismo en las proximidades de Caracas que dejó 245 fallecidos, miles de heridos y cuantiosos daños materiales.
Rodríguez indicó que en La Guaira se habilitaron 15 grandes refugios y otros de menor tamaño en escuelas. La Guaira, la región más afectada, es una zona costera que ya sufrió una tragedia por un deslave en 1999 que dejó miles de muertos.
