La entidad proyecta que el agro liquidará 34.900 millones de dólares en 2026, frente a los 35.400 millones estimados en mayo. La caída responde a menores precios internacionales y efectos de los esquemas de derechos de exportación.
La Bolsa de Comercio de Rosario recortó en 1.200 millones de dólares su pronóstico de ingreso de divisas del sector agroexportador para 2026, como consecuencia de la caída en los precios internacionales de los productos de exportación. La entidad proyecta ahora que el agro liquidará 34.900 millones de dólares, por debajo de los 35.400 millones estimados en mayo de 2025.
Según informaron los economistas Tomás Rodríguez Zurro y Julio Calzada, del departamento de estudios económicos de la Bolsa, “la caída en los precios internacionales de los productos de exportación del agro decanta en un ajuste a la baja en la proyección de ingreso de dólares del sector para este año”. El nuevo monto se ubica por debajo de los 36.164 millones de dólares liquidados en 2025, considerando tanto lo liquidado en el mercado libre de cambios como lo canalizado a través del mercado de Contado con Liquidación.
En el acumulado hasta junio de 2026, el agro liquidó 15.768 millones de dólares, frente a los 18.303 millones del mismo período de 2025, lo que representa una caída interanual cercana al 14%. Esta merma, según la Bolsa, responde a dos factores vinculados a los esquemas de derechos de exportación vigentes durante 2025: una reducción temporaria de los derechos de exportación durante el primer semestre de 2025, que incentivó la comercialización y elevó el ingreso de divisas en ese período; y la eliminación temporaria de retenciones en septiembre de 2025, que adelantó el ingreso de divisas en ese mes pero redujo el monto liquidado en los meses subsiguientes.
Entre abril y mayo de 2026, la situación se habría normalizado. “El sector agroexportador acumuló ocho meses consecutivos de disminución de la deuda comercial por anticipos y prefinanciaciones de exportaciones, lo que sugiere que el efecto de adelantamiento derivado del régimen de septiembre ya se habría diluido”, señalaron los economistas. De esta manera, el flujo de divisas de la cosecha 2025/26 se sostendría por encima del promedio del último lustro para lo que resta del año.
Otro informe de la Bolsa de Rosario, elaborado por los economistas Ana Rubicondi, Franco Pennino, Matías Contardi, Bruno Ferrari y Julio Calzada, indicó que se exportaron más de 60 millones de toneladas entre granos y subproductos en la primera mitad del año. “Una demanda activa, que convalida las competitivas cotizaciones locales, viene absorbiendo granos en niveles máximos para los tres cultivos que alcanzaron volúmenes récord este año”, señaló el estudio. Se vendieron al exterior 21 millones de toneladas de maíz (23% arriba del promedio), 11,1 millones de toneladas de trigo (63% más que la media) y 4,4 millones de toneladas de girasol.
En soja, teniendo en cuenta las toneladas embarcadas como grano y las necesarias para la producción de derivados, las exportaciones acumuladas del primer semestre alcanzaron 20,1 millones de toneladas, 3% por debajo del año pasado y el cuarto ritmo exportador más bajo en la última década. El escenario comercial muestra la misma dinámica: el maíz y el trigo con niveles de compromisos de entre 9 y 25% por encima de la media en valores absolutos; la soja 10% por debajo.
A futuro, los analistas de la Bolsa señalaron que el fenómeno del Niño podría configurar el mejor escenario productivo para el verano argentino desde 2020. “Este escenario favorable para la producción argentina pensando ya en el nuevo ciclo, es un factor clave para las expectativas de oferta total, ya que se sumarían a una campaña con suministros récord”, dijeron. Por el lado de los costos, tras el acuerdo de cese al fuego en Medio Oriente, se reanudó el tránsito marítimo por el Estrecho de Ormuz, lo que permitió el flujo de fertilizantes que estaban con dificultades para ser transportados. Los precios internacionales de la urea se desinflaron y ya están en niveles previos al conflicto, aunque la recuperación plena de los flujos continúa atada a la firma de un acuerdo que ponga fin definitivo a la guerra.
