Un informe sanitario de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) reveló que entre 2008 y 2018 las tasas de aborto espontáneo en el primer trimestre y de hipotiroidismo se multiplicaron por 2,4 y 2,5 en nueve localidades de Santa Fe expuestas a agroquímicos.
Un informe sanitario sobre el perfil epidemiológico de la salud reproductiva en la región agroindustrial de Santa Fe, realizado a lo largo de una década por profesionales e investigadores de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), concluye que entre 2008 y 2018 las tasas de aborto espontáneo en el primer trimestre del embarazo y de hipotiroidismo se multiplicaron por 2,4 y 2,5, respectivamente, en las nueve localidades de la provincia bajo estudio. El trabajo señala que estos patrones de aumento están relacionados con el uso intensivo de agroquímicos en la región, derivado del modelo agrícola y el paquete tecnológico de organismos genéticamente modificados que avanzaron a mediados de la década de 1990.
El estudio es resultado del análisis de una encuesta de salud de carácter censal realizada por estudiantes del último año de Medicina en nueve localidades rurales de Santa Fe, todas rodeadas por campos pulverizados con plaguicidas. La muestra incluyó a 6.497 mujeres de entre 18 y 70 años, quienes reportaron sus antecedentes de abortos espontáneos y tratamiento médico por hipotiroidismo. Se constataron 2.870 embarazos entre 2008 y 2018, de los cuales el 87 % (2.501 casos) culminaron en nacimientos y el 13 % (369) en pérdidas gestacionales, 285 de ellas en el primer trimestre.
La estimación de pérdidas sobre embarazos en el primer trimestre mostró un aumento sostenido en el período: de 4,1 % a 12,8 % para mujeres menores de 30 años y de 11,1 % a 19,8 % para mayores de 31 años. La prevalencia de hipotiroidismo fue del 11,9 %, y su incidencia aumentó 2,5 veces entre 2008 y 2018. Ajustado por edad, el riesgo de aborto fue un 40 % mayor en mujeres con hipotiroidismo.
La mayoría de las encuestadas residían a una distancia de entre 0 y 400 metros de los campos pulverizados. En San Jorge, la localidad de mayor tamaño, cerca de la mitad vivía entre 400 y 1.000 metros. Las encuestas se realizaron en ocho localidades con menos de 6.000 habitantes, y una, San Jorge, con aproximadamente 19.000 habitantes al momento del relevamiento. Los datos fueron recolectados como parte del examen final de la carrera de Medicina de la UNR, que incluye la realización de Campamentos Sanitarios por parte de estudiantes capacitados durante tres meses.
El trabajo, cuyos referentes incluyen a Damián Verzeñassi, del Instituto de Salud Socioambiental de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNR, destaca que Argentina es uno de los países con mayor consumo mundial de agroquímicos, pero no existen datos oficiales actualizados sobre los volúmenes utilizados. Según estimaciones de la FAO para 2023, el uso anual en Argentina fue de 6,3 kg por hectárea cultivada, superior al de Estados Unidos (2,8 kg) y Francia (3,7 kg). El glifosato es el agroquímico más utilizado. En el país están autorizados cerca de 340 ingredientes activos, de los cuales 120 no cuentan con aprobación en la Unión Europea.
El informe, firmado por Verzeñassi y otros cinco investigadores, fue publicado en la edición de julio de la Revista de Salud Pública de la Universidad Nacional de Córdoba. El texto describe que la exposición a agroquímicos es más grave en mujeres embarazadas y fetos debido a su mayor susceptibilidad durante el desarrollo intrauterino, que implica un rápido crecimiento celular y cambios metabólicos. La exposición durante esta etapa puede provocar efectos duraderos e irreversibles en la salud, con consecuencias a largo plazo y potencialmente intergeneracionales.
El trabajo remite a estudios internacionales sobre la exposición a formulaciones de agroquímicos y su relación con la salud reproductiva, incluyendo alteraciones del ciclo menstrual, foliculogénesis, ovulación, útero, embrión, defectos de implantación y patologías asociadas a abortos espontáneos. Algunos de esos productos, como el glifosato, son considerados disruptores endocrinos: sustancias químicas que imitan, bloquean o alteran las hormonas, interactuando con el sistema endocrino y alterando su funcionamiento normal, el desarrollo sexual y la reproducción.
