El tribunal de primera instancia de Santa Fe dictó prisión perpetua para cuatro acusados y una pena de 4 años y 6 meses para otro por el homicidio de Máximo Jérez, ocurrido en marzo de 2023 en el barrio Los Pumitas.
En la sala 4 del Centro de Justicia Penal de Santa Fe, los jueces Gonzalo López Quintana, Nicolás Vico Gimena y Gustavo Pérez de Urrechu dictaron sentencia en el caso por el crimen de Máximo Jérez, de 11 años, ocurrido el 5 de marzo de 2023 en el barrio Los Pumitas.
Maximiliano “Catino” Castillo (27), Nicolás “Macuá” Castillo (28), Ezequiel Godoy (37) y Nicolás Torres (28) fueron condenados a prisión perpetua por homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más personas, agravado por el uso de armas de fuego, en grado de consumado y en calidad de coautores. También se les atribuyeron tres homicidios en grado de tentativa y portación ilegal de arma de fuego de guerra.
Gustavo Borda (54) recibió una pena de 4 años y 6 meses de prisión efectiva por encubrimiento. Según la investigación, Borda dio la orden de esconder el Honda Civic utilizado por los atacantes en su domicilio de Campodónico al 3200, a 8 kilómetros del lugar del hecho.
El fiscal a cargo del caso afirmó que los condenados, vinculados a la banda de Julio “Peruano” Rodríguez Granthon, planificaron el ataque de forma “fría, metódica y premeditada”. Señaló que los mensajes entre los involucrados indicaban la necesidad de “un auto, cuatro personas y dos armas”. También sostuvo que el ataque se produjo como respuesta a un enfrentamiento previo entre bandas que disputaban el control de la venta de drogas en la zona.
De acuerdo con la acusación, el ataque estaba dirigido a integrantes de la banda de Cristian “Salteño” Villazón, pero los sicarios atacaron a Máximo Jérez y su familia por error. “Los chicos estaban comprando jugos y gaseosas, las personas que cometieron el ataque tenían datos errados y lo ejecutaron de igual forma”, declaró el fiscal.
El crimen
El hecho ocurrió alrededor de la 1:30 del 5 de marzo de 2023, en la esquina de Cabal y pasaje San José, en el barrio Los Pumitas. Los acusados llegaron a bordo de un Honda Civic y abrieron fuego contra las personas que se encontraban en la cuadra. Máximo Jérez recibió un disparo en el pecho y murió en el lugar. También resultaron heridos tres de sus primos: Alexis (13), una niña de 2 años y Salomón (13).
La investigación estableció que los agresores respondían a Alex “Araña” Ibáñez, preso en la cárcel de Piñero, y que el objetivo era la familia Villazón, conocida como Los Salteños, con la que mantenían una disputa por el control de la venta de drogas en la zona.
Condenas previas
Los hermanos Castillo fueron detenidos dos días después del crimen. Ezequiel Godoy y Nicolás Torres también fueron arrestados en el marco de la investigación. El quinto acusado, Gustavo Borda, ya cumplía una condena por su participación en el asesinato de Ticiana Espósito en 2020.
Previamente, los hijos de Borda y su esposa habían sido condenados por aceptar guardar el vehículo utilizado en el ataque.
Pueblada y testigos
Tras el funeral de Máximo, los vecinos del barrio protagonizaron una pueblada y demolieron tres casas señaladas como puntos de venta de drogas. Dos de ellas pertenecían a la familia Villazón. En el marco de los disturbios, Walter Segovia, pariente de los Villazón, fue detenido tras esgrimir un arma de fuego. En junio de 2025 aceptó una condena de 18 años de prisión por ese incidente y por el homicidio de Luis Alfredo Cañete.
Un testigo declaró que vio a los ocupantes del auto desde el cual se efectuaron los disparos y que “el que manejaba era Macuá”. Otro vecino de Campodónico al 3200 alertó a la policía sobre la presencia del vehículo en un garaje, lo que permitió recuperarlo al día siguiente.
