El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben-Gvir, difundió en sus redes sociales un video creado con inteligencia artificial que muestra a prisioneros palestinos en una cinta transportadora hacia una cárcel. El material fue eliminado posteriormente.
El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben-Gvir, publicó un video generado con inteligencia artificial (IA) en el que se observa a prisioneros palestinos ingresando a una cárcel israelí mediante una cinta transportadora. El video, de 25 segundos, fue difundido en sus cuentas oficiales y luego eliminado.
En el material, los prisioneros aparecen inicialmente en una corte israelí, con sobrepeso, riendo y mencionando comida, estudios y hookah. Posteriormente, Ben-Gvir aparece frente a un haz de luz, en referencia al personaje de Batman. Los prisioneros caminan sobre una cinta transportadora hacia la prisión, hasta que el ministro presiona un botón rojo que automatiza el ingreso. Dentro de la cárcel, los prisioneros se muestran delgados, cabizbajos y llorando. El video finaliza con el mensaje: “Prometimos poner fin a los campamentos de verano y cumplimos nuestra promesa”.
El video fue replicado por distintas cuentas en la red social X. Una de ellas lo describió como “palestinos secuestrados siendo enviados a un matadero industrializado”. El senador estadounidense por Arizona, el demócrata Ruben Gallego, citó esa publicación y escribió: “A esta mierda nunca se le debería permitir entrar en Estados Unidos”.
El abogado estadounidense y exdirector ejecutivo de Human Rights Watch (1993-2022), Kenneth Roth, también citó la publicación y afirmó: “Ben-Gvir no solo es un ministro en el gobierno de Netanyahu, sino que tiene las llaves para que la coalición de Netanyahu permanezca en el poder. No es algún agitador extraño del exterior. Es una parte central del gobierno israelí”.
Días antes, Ben-Gvir había difundido otro video en su canal de Telegram en el que visitaba una cárcel donde se encuentran mujeres palestinas. En ese material, una interna, que dijo pertenecer a la Yihad Islámica, declaró: “Nuestra situación es muy mala, no se respetan nuestros derechos. No obtienes lo básico, como una ducha normal, no tenemos agua en las habitaciones, hay muchas enfermedades y no hay tratamiento… nos están torturando”. Ben-Gvir respondió: “Se acabaron los campamentos de verano en las cárceles israelíes. Estoy yo al cargo y todos los que hicieron daño a mis hermanos no tendrán las condiciones de un hotel”.
En agosto pasado, el ministro anunció la construcción de una “instalación de ahorcamiento” para condenados a muerte en el centro de Israel, con cabinas de observación para que “los afectados y sus familias puedan presenciar el procedimiento”. En una entrevista, llamó a ejecutar a entre “30 y 40 personas” cada noche en Gaza. Alemania, Francia y Naciones Unidas calificaron esas declaraciones de “inhumanas”.
Ben-Gvir rechazó la decisión del primer ministro Benjamín Netanyahu de reducir los ataques en Gaza para avanzar con el plan de paz impulsado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y propuso la “migración masiva de palestinos” para colonizar la Franja con asentamientos judíos, una iniciativa que organismos internacionales han calificado como un intento de “limpieza étnica”.
En mayo pasado, el ministro difundió un video en el que aparecía sonriente, ondeando una bandera israelí, mientras activistas de la Flotilla Global Sumud, detenidos en Israel, permanecían esposados, hacinados y arrodillados en el suelo. Tras ese episodio, varios países europeos solicitaron sanciones a nivel de la Unión Europea (UE), pero no se alcanzó la unanimidad requerida. Francia prohibió a Ben-Gvir la entrada a su territorio.
Según datos de la ONG Médicos por los Derechos Humanos Israel, al menos 104 detenidos palestinos murieron bajo custodia israelí desde el 7 de octubre de 2023, muchos de ellos aparentemente por tortura, negligencia médica o privación de alimentos. Desde 2022, el número de licencias de armas para israelíes aumentó un 126 por ciento, según cifras oficiales.
Ben-Gvir integró el movimiento extremista Kach, fundado por el rabino Meir Kahane, que proponía la expulsión de la población árabe y la imposición de una teocracia basada en la ley judía ortodoxa. Ese movimiento fue declarado terrorista por el Estado de Israel, y su pertenencia al mismo dejó al ministro fuera del servicio militar obligatorio.
