La tenista rosarina, de 29 años, cayó ante la española Kaitlin Quevedo por 4-6, 6-4 y 6-2 en 2 horas y 8 minutos. Era su primera final en el circuito mayor femenino tras 14 meses de ausencia por lesiones.
La tenista argentina Nadia Podoroska perdió este lunes la final del torneo WTA 250 de San Pablo ante la española Kaitlin Quevedo por 4-6, 6-4 y 6-2, en 2 horas y 8 minutos de juego. El partido se disputó en el cemento brasileño y había sido postergado desde el domingo por tormentas en la ciudad.
Podoroska, de 29 años y oriunda de Rosario, disputó su primera final en el nivel WTA. Llegó al partido decisivo tras vencer en semifinales a la española Paula Badosa (70ª del ranking) por 6-3 y 6-4. En el encuentro definitorio, la argentina se adelantó 3-0 en el primer set con dos quiebres, pero Quevedo reaccionó y emparejó el desarrollo. Podoroska mantuvo su servicio en el décimo game y se quedó con el parcial por 6-4.
En el segundo set, el desarrollo fue más cerrado. Hubo un quiebre por lado y Podoroska desperdició una chance en el quinto game para sacar diferencia. En el décimo game, Quevedo quebró el saque de la argentina y se llevó el set por 6-4, estirando la definición a un tercer parcial.
En el set decisivo, Quevedo dominó el juego y se escapó 5-0 con dos quiebres. Podoroska recuperó uno de los breaks y salvó un match-point en el séptimo game (2-5), pero la española sentenció el partido con el servicio de la argentina.
Con este resultado, Quevedo (94ª del ranking) obtuvo su primer título de WTA. Podoroska, en tanto, sumó su mejor actuación desde su regreso al circuito. La argentina había estado 14 meses fuera de las canchas por una lesión en la cadera y otra en el hombro. Volvió a jugar oficialmente el 31 de marzo pasado, después de 441 días, en un torneo WTT W35 en Junín.
Antes de San Pablo, Podoroska había conquistado un W15 en Madrid en mayo, un W35 en San Gregorio (Italia), participó en Wimbledon y el WTA de Hamburgo, pasó la primera ronda del US Open y alcanzó la segunda rueda en el WTA 125 de Barranquilla. Llegó al torneo brasileño como 317ª del ranking y, tras su desempeño, ascendió al puesto 200° de la clasificación WTA.
La última final WTA de una tenista argentina había sido en 2013, cuando Paula Ormaechea perdió en Bogotá ante la serbia Jelena Jankovic. El último título WTA para una argentina fue el de Gisela Dulko en Acapulco 2011.
Tras su victoria en semifinales, Podoroska había declarado: “Es mi primera final después de tantos años en el circuito. Estoy muy feliz por la semana, por la manera en que estuve jugando y por cómo afronté las adversidades. Más aún porque es en América del Sur. Soy argentina y jugar mi primera final en Brasil es muy especial”.
Sobre su regreso, la tenista había expresado: “Poder jugar al tenis es un premio. El año pasado lo pasé muy mal y había mucha incertidumbre sobre cuándo podría regresar a una cancha. Es muy emocionante jugar en este nivel, ya que volví recién en abril”.
La final estaba programada para el domingo por la tarde, pero las tormentas en San Pablo obligaron a cancelar la jornada y mudarla al lunes por la mañana. La postergación impidió la presencia de la exnúmero 1 del mundo, Maria Sharapova, quien había acompañado el torneo durante la semana pero tenía vuelo de regreso el domingo por la noche.
