La argentina María Jazmín Ichiki obtuvo la medalla de plata en kumite hasta 61 kilos en su primera participación en los Juegos Suramericanos. La brasileña Nathalia Moraes también compitió en Rosario y destacó su experiencia en el evento.
La karateca argentina María Jazmín Ichiki obtuvo la medalla de plata en la categoría kumite hasta 61 kilos en los Juegos Suramericanos que se disputan en Santa Fe. Para Ichiki, esta fue su primera experiencia en una competencia de este nivel.
«Estoy muy contenta, son mis primeros Juegos Suramericanos», declaró Ichiki tras su participación. La deportista, que compite con el apoyo del público local, señaló: «Un poco de presión por ser locales, pero esa presión siempre se vive».
Ichiki contó que utiliza herramientas psicológicas para manejar la presión: «A veces te puede jugar en contra. Yo vengo trabajando con mi psicólogo, así que traté de respirar y enfocarme en lo que es lo mío».
Sobre el ambiente en las tribunas, expresó: «Me imaginaba la gente alentando, apoyando». Además, destacó la organización del evento.
La historia de Ichiki con el karate comenzó a los 10 años, influenciada por su padre, quien practicó el deporte en su juventud. «Es como una herencia, digamos. La pasión está ahí en la familia», afirmó. Tras un parate a los 13 años, retomó la actividad a los 20 y hoy integra la Selección Argentina.
«Me gusta la disciplina, el respeto, todos los valores que tiene el deporte en sí», agregó. Para ella, esos aprendizajes «me hace la persona que soy hoy».
Por su parte, la brasileña Nathalia Moraes también compitió en Rosario en su primera experiencia en un evento del ciclo olímpico. «Es una experiencia increíble para mí. Es mi primera vez acá compitiendo en una competencia del ciclo olímpico, entonces estoy muy feliz», contó.
Moraes reconoció cierta frustración por no haber alcanzado la final: «Me gustaría mucho estar en la final, pero en algunos combates fue complicado. Fueron buenas peleas, pero salgo con el sentimiento de que podría estar más lejos».
La brasileña comenzó a practicar karate a los 7 años por decisión familiar. «Empecé karate a los 7 años de edad y entonces las competencias me dieron muchas ganas para continuar en el deporte», recordó. Lleva 15 años vinculada a la disciplina.
Para Moraes, lo más difícil del karate es perder: «Creo que la parte más difícil es mantener la cabeza erguida independientemente del resultado». Y agregó: «No siempre vas a estar motivado, con ganas de entrenar, de seguir, pero si tienes tu objetivo claro en tu mente, continúas mismo sin voluntad, con dolor, mal o bien».
Sobre su estadía en Rosario, Moraes afirmó: «Estoy viviendo mucho, aprovechando cada segundo acá. Estoy muy feliz». También valoró la atención en la Villa Suramericana: «todos son muy tranquilos, muy atentos para ayudarnos. Entonces estoy muy feliz, me siento muy bien acá». Y concluyó: «Rosario tiene mi corazón ahora».
