El palista santafesino Rubén Rézola, junto a Agustín Vernice, Vicente Vergauven y Gonzalo Carreras, obtuvo la medalla de oro en la prueba de K4 500 metros disputada en la Costanera Este. La competencia fue postergada varias veces por las condiciones del viento.
Rubén Rézola, junto a Agustín Vernice, Vicente Vergauven y Gonzalo Carreras, ganó este jueves la medalla de oro en la prueba de K4 500 metros de los Juegos Suramericanos Santa Fe. La competencia se disputó en la Costanera Este y contó con la presencia de familiares y amigos del palista santafesino.
La prueba fue postergada en varias ocasiones debido a las condiciones del viento. Consultados por los medios, los deportistas se refirieron a la espera. «Por más que se haya atrasado la prueba, fue un regalo lindo y teníamos que coronar. Era el objetivo coronar con una medalla dorada», declaró Rézola.
Agustín Vernice relató que imaginaron la carrera «como cinco veces, porque se postergó muchas veces. Venir acá pensando en competir y no competir es complicado».
Vicente Vergauven sostuvo que ninguno se vio ganador hasta la entrega de la medalla: «Verse ganadores es una palabra bastante compleja. Yo creo que ninguno se vio ganador hasta que nos colgaron la medalla». Además, destacó el vínculo con sus compañeros: «Venía de defender un título que generaciones anteriores habían logrado y para mí es un orgullo poder estar remando con ellos. Son mis ídolos y son mis amigos también».
En la prueba, Uruguay obtuvo la medalla de plata y Chile completó el podio con el bronce.
Rézola comenzó a practicar canotaje a los 10 años en el Club Náutico El Quillá. «Siempre estoy agradecido a ella. No hubiese sido posible sin ella que me acompañó, siempre como pudo y con todo el esfuerzo que eso significó para poder llegar hoy a este día», recordó sobre su madre, quien lo llevó al club.
El deportista fue finalista olímpico y compitió durante años de manera individual. En esta temporada se enfocó exclusivamente en el K4. «Este año fue pura y exclusivamente representar a Argentina en el K4. Antes siempre competía solo, esto tiene otro condimento», afirmó.
Antes de la carrera, Rézola fue uno de los abanderados de la delegación argentina en la ceremonia de apertura en el Monumento Nacional a la Bandera. «El regalo más grande que tuve fue poder portar la bandera de toda la delegación argentina en el Monumento a la Bandera. Cuando me llamaron no lo podía creer», expresó.
Tras la competencia, el palista dedicó la medalla «a mi familia y a mi hija». También se refirió a sus 20 años representando al país: «Un poco es el regalo a los 20 años de representar al país». Y agregó: «Para mí es la gloria».
