El INDEC publicó un dosier sobre Personas Mayores en el que registró una tasa de actividad del 20,6% entre quienes alcanzaron la edad de retiro, la más alta desde 2016. La cobertura previsional llega al 90%, con fuerte peso de las moratorias, mecanismo que venció en marzo de 2025. En Santa Fe, el 17,3% de la población tiene 60 años o más.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicó este miércoles un dosier especial sobre Personas Mayores, en vísperas del Día Internacional de las Personas de Edad. El informe registró que la tasa de actividad de quienes alcanzaron la edad jubilatoria se ubicó en 20,6% en el tercer trimestre de 2025, el valor más alto de la serie reconstruida desde 2016.
La tasa de empleo entre esa población pasó de 17,1% a 20% en el mismo período. La definición de edad jubilatoria contempla 60 años para mujeres y 65 para varones. Estar activo incluye tanto a quienes trabajan como a quienes buscan empleo.
Evolución de la actividad
La actividad de las personas en edad jubilatoria había registrado 18,5% en 2019, descendió a 15,5% durante la pandemia, subió a 18,7% en 2023, bajó a 18,2% en 2024 y alcanzó 20,6% en el último dato. El INDEC señaló que la continuidad laboral puede responder tanto a una necesidad económica como a decisiones personales y a oportunidades asociadas a determinadas calificaciones profesionales.
Según el informe, el 71,6% de las personas en edad jubilatoria vivía exclusivamente de una jubilación o pensión; el 11,9% combinaba el ingreso previsional con trabajo y el 5,6% obtenía únicamente ingresos laborales. Para casi 18 de cada 100 personas que ya podrían haberse retirado, el trabajo seguía formando parte de sus ingresos.
Cobertura previsional y moratorias
El INDEC calculó que el 90% de las personas en edad jubilatoria tenía jubilación o pensión, mientras una de cada diez permanecía sin cobertura. Entre los varones el alcance llegaba a 91% y entre las mujeres a 89,4%.
En junio de 2026, entre los varones incluidos en el SIPA, el 49% había accedido mediante alguna moratoria previsional. Entre las mujeres esa proporción alcanzaba el 79,4%: sólo el 20,6% había conseguido jubilarse sin recurrir a esos mecanismos para completar años de aportes.
El Plan de Pago de Deuda Previsional creado por la ley 27.705 venció el 23 de marzo de 2025 y no fue prorrogado. El Congreso intentó restablecerlo, pero la ley fue vetada por el Ejecutivo. La alternativa para quienes llegan sin 30 años de aportes es actualmente la PUAM, disponible desde los 65 años y equivalente al 80% de una jubilación mínima. Para las mujeres, la edad jubilatoria ordinaria continúa en 60 años, pero quienes no reúnen aportes suficientes y no pudieron ingresar a una moratoria deben esperar hasta los 65 para acceder a la PUAM.
Haberes y diferencias de género
A junio, la jubilación promedio según los datos del SIPA era de $893.978 entre los varones y $647.279 entre las mujeres. Por cada $100 percibidos por un hombre, el promedio femenino llegaba a $72.
Entre quienes accedieron sin moratoria, el haber promedio femenino —$1.332.000— superaba al masculino —$1.248.000—. La brecha general está condicionada por el peso de las jubilaciones mediante regularización de aportes entre las mujeres, cuyos montos son inferiores: $470.974 en promedio contra $523.960 para los varones.
Longevidad y datos provinciales
A nivel nacional, las personas de 75 años y más representaban 23,7% del universo de mayores en 1980 y llegaron a 30,3% en 2022. Una persona que alcanza los 60 años tenía, según las últimas tablas incluidas en el dosier, una expectativa adicional de vida de 23,8 años si era mujer y 19,5 si era varón.
Según el Censo 2022, el 17,3% de la población santafesina tenía 60 años o más, frente a 16,2% en el promedio argentino. La proporción ubicaba a Santa Fe entre las jurisdicciones más envejecidas del país, junto con La Pampa y detrás de la Ciudad de Buenos Aires.
El organismo advirtió que buena parte de los datos provienen de encuestas cuyo diseño muestral no fue construido específicamente para estimar características de la población mayor. Algunos cruces —por quintiles de ingreso, educación o grupos de edades avanzadas— presentan coeficientes de variación elevados y deben interpretarse con especial cautela.
