El Juzgado Federal Nº3 de Rosario procesó a Olga Concepción Artale de Silva por firmar partidas de nacimiento apócrifas que afectaron a Ana, Paola y Romina. La mujer, de unos 90 años, no fue detenida y la querella pedirá su arresto domiciliario.
El Juzgado Federal Nº3 de Rosario procesó el 3 de agosto de 2026 a Olga Concepción Artale de Silva por los delitos de alteración y supresión de identidad de menores de 10 años, según informó la fiscalía a cargo de Hernán Flores. La causa se originó a partir de las denuncias de Ana Carolina Alzugaray, Paola Andrea Gianmaría y Romina Elisabet Lobos, quienes descubrieron que sus partidas de nacimiento habían sido firmadas por la partera.
De acuerdo con la notificación judicial, Artale de Silva firmó partidas de nacimiento apócrifas, conducta tipificada en los artículos 292 y 293 del Código Penal, y cometió el delito de alteración y supresión de identidad de menores de 10 años, previsto en el artículo 139 del mismo código. La fiscalía sostuvo que el accionar de la partera no constituyó un descuido administrativo, ya que utilizó documentos públicos «para dotar de apariencia de legalidad a una filiación falsa». Pese al procesamiento, la Justicia dispuso que Artale de Silva continúe en libertad.
Los casos
Ana Carolina Alzugaray nació el 11 de junio de 1981. Sus padres de crianza, José Alzugaray y Clorinda Ceresole, la recibieron en Richieri 2030, en barrio Parque de Rosario, entregada por Susana Artale, hermana de Olga, quien actuaba como intermediaria entre mujeres embarazadas y personas que buscaban adoptar. Ana declaró ante la Justicia que le entregaron «desnuda y pesaba 1,6 kilo». La partida de nacimiento fue firmada por Olga Artale de Silva. Tras la negativa de la partera a brindar información sobre sus orígenes, Ana inició una búsqueda que incluyó la exhumación de los cuerpos de sus padres para realizar pruebas de ADN, que confirmaron que fue apropiada.
Paola Andrea Gianmaría, de 50 años, figura en su DNI con fecha de nacimiento 31 de julio de 1976, aunque festeja su cumpleaños el 8 de agosto. En septiembre de 2001, su madre le reveló que había llegado a la familia siendo bebé. Su partida de nacimiento también estaba firmada por Olga Artale de Silva. Paola solicitó su ADN en Abuelas de Plaza de Mayo, donde le informaron que no era compatible con la base de datos. En 2024 decidió contar su historia públicamente para obtener información sobre sus orígenes.
Romina Elisabet Lobos comenzó a cuestionar su identidad a los 30 años y en mayo de 2022 parte de su familia de crianza le reveló la verdad. Su partida de nacimiento llevaba la firma de Olga Artale de Silva. Romina contactó a Ana a través de Facebook y luego a Paola. Confirmó que no era hija biológica de sus padres de crianza cuando, tras el fallecimiento de Esther Candusso, la Justicia solicitó una prueba de ADN.
Actividad de la partera
Según registros a los que accedió el medio, Olga Artale de Silva tiene antecedentes laborales en los sanatorios Plaza y Rosendo García, y en varios nosocomios públicos: de 1973 a 1976 en el hospital Provincial, de 1992 a 2001 en el Samco de San Lorenzo, de 1994 a 2001 en el hospital de Cañada de Gómez y desde 2002 hasta su jubilación en 2011 en el hospital de Casilda. Entre 1976 y 1992 no se registran actividades, aunque Anses consigna aportes entre julio de 1978 y mayo de 1991 en Ospim, obra social de la industria maderera en San Nicolás. Tanto la obra social como el Colegio de Médicos de Buenos Aires negaron actividad alguna en ese período.
Artale de Silva no reconoció los hechos. En 2025 presentó un recurso para declararse inimputable, acompañado de un certificado médico que indicaba que se había golpeado la cabeza y presentaba signos de demencia. Ni las víctimas ni su abogada, Julia Giordana, fueron notificadas de esa declaración. Ana y Romina lograron revertir esa prueba médica, lo que permitió que la Justicia la procesara. La partera no pudo ser notificada de los delitos porque no respondía a los llamados de los funcionarios judiciales y se mudó de su domicilio en el centro de Rosario.
La abogada Giordana anunció que solicitará la detención de Artale de Silva, que tiene alrededor de 90 años. La medida, aunque sea domiciliaria, permitiría que enfrente a la Justicia por los casos de supresión de identidad.
