La Asociación Sindical de Motociclistas, Mensajeros y Servicios (ASiMM) cuestionó la operación ante la Autoridad Nacional de la Competencia y solicitó que se la investigue en Fase II. Uber anunció la incorporación de las operaciones de PedidosYa en la Argentina.
La Asociación Sindical de Motociclistas, Mensajeros y Servicios (ASiMM) presentó una denuncia ante la Autoridad Nacional de la Competencia (ANC) por la adquisición de las operaciones argentinas de PedidosYa por parte de Uber. La presentación, identificada como Carpeta CONC N° 2140, solicita que se abra una investigación de Fase II prevista en el artículo 14 de la Ley 27.442 de Defensa de la Competencia y que se aplique el efecto suspensivo contemplado en el artículo 9 de esa norma.
El sindicato sostuvo en el escrito que «al eliminar a su competidor directo, Uber se convertiría en el único empleador de hecho, con capacidad de fijar tarifas, sancionar por algoritmo y retener fondos sin alternativa para el trabajador». Una fuente gremial afirmó: «Si la precarización estaba a la orden del día, con esta operación no habrá derecho laboral que valga».
La organización también pidió ser admitida como tercero interesado directamente afectado en el expediente, condición que le permitiría intervenir en el procedimiento administrativo.
El concepto de monopsonio laboral
Uno de los ejes de la presentación es el de «monopsonio laboral», definido como la situación en la que un único empleador o uno con poder de contratación dominante concentra la demanda de trabajadores y adquiere capacidad para determinar sus remuneraciones. A diferencia del monopolio, que supone el dominio de la oferta, el monopsonio implica el predominio de un comprador. Según el sindicato, si Uber incorpora las operaciones argentinas de PedidosYa, los trabajadores tendrían menos posibilidades de elegir entre distintas plataformas, lo que facilitaría la imposición de tarifas más bajas, sanciones automáticas y condiciones de contratación desfavorables.
Ottaviano explicó que la intervención del sindicato busca anticiparse a las consecuencias de la concentración empresarial. «Por eso nos presentamos a defender a los compañeros», señaló.
Los ingresos de los repartidores
El sindicato acompañó la denuncia con ocho anexos que incluyen un informe técnico y liquidaciones de jornadas reales de reparto. En dos muestras correspondientes a jornadas de 12 y 14 pedidos, los pagos por kilómetro fueron de $249,39 y $291,44, respectivamente.
«Las liquidaciones que presentamos son de jornadas reales. La plataforma paga entre $249 y $291 por kilómetro, un valor que no cubre el combustible, el mantenimiento ni la amortización de la moto, y la propina del cliente termina tapando la insuficiencia de la tarifa base», cuestionó la organización.
Según el sindicato, la operación podría agravar esta situación si reduce las posibilidades de los repartidores de cambiar de aplicación.
Algoritmos y manejo de fondos
La denuncia incorpora el poder de los algoritmos para determinar condiciones laborales. Los sistemas informáticos intervienen en la asignación de pedidos, el cálculo de pagos, la evaluación de desempeño y la aplicación de sanciones, que pueden incluir suspensión o desactivación de cuentas. El sindicato cuestiona la falta de transparencia sobre los criterios utilizados.
ASiMM también advirtió sobre la estructura de Delivery Hero en la Argentina, donde el grupo opera depósitos para preparar pedidos, servicios de logística y una billetera virtual vinculada con las operaciones de la plataforma. Según la presentación, la eventual adquisición tendría consecuencias sobre los circuitos de cobro, las liquidaciones y la administración de fondos de los trabajadores.
Exigencias del sindicato
ASiMM formuló una serie de exigencias para el caso de que se autorice la operación: tarifas mínimas de reparto vinculadas con el costo de vida y el precio del combustible, mecanismos de control para evitar sanciones algorítmicas arbitrarias y mayor transparencia sobre el funcionamiento de la billetera virtual del grupo.
La adquisición anunciada por Uber contempla la incorporación de las operaciones de PedidosYa en la Argentina, mientras que las de Chile y Ecuador forman parte de una venta separada a un grupo inversor. La operación aún está sujeta al cumplimiento de condiciones y autorizaciones regulatorias.
Regulaciones laborales
Ottaviano sostuvo que la evaluación de la compra debe incorporar sus posibles efectos sobre el empleo, en una actividad que describió como «casi sin regulaciones». «Vamos a una concentración que afectará aún más a los repartidores», advirtió.
El sector registra reclamos por falta de cobertura de riesgos del trabajo, ausencia de aportes jubilatorios y dificultades para conocer y cuestionar decisiones algorítmicas que afectan ingresos o provocan bloqueos de cuentas.
Según el gremio, la presentación de ASiMM es la primera denuncia formal de un sindicato de repartidores contra una operación de concentración empresarial en la Argentina. La ANC deberá evaluar el planteo dentro del procedimiento correspondiente, mientras Uber continúa con los trámites para concretar la adquisición internacional de Delivery Hero.
