Según datos del SIPA y de la Universidad Nacional de Rosario, desde fines de 2023 se perdieron 266 mil empleos asalariados formales y aparecieron 177 mil nuevos monotributistas, mientras que la informalidad creció en 348 mil personas. Un análisis político describe el cambio en el mundo del trabajo y el debate sobre el rol del Estado.
Un informe difundido este jueves señala que, según datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), desde fines de 2023 se perdieron 266 mil empleos asalariados formales y aparecieron 177 mil nuevos monotributistas. Asimismo, la Universidad Nacional de Rosario, con datos del Indec, registra 348.000 nuevos informales en el último año.
El texto, elaborado por un consultor y analista político, sostiene que el mapa del trabajo cambió de forma: muchos trabajadores se volvieron cuentapropistas a la fuerza, realizan changas para subsistir y añoran los beneficios del empleo registrado, como el recibo de sueldo, la obra social y los aportes jubilatorios.
El análisis indica que, a diferencia de la crisis de 2001, cuando la respuesta fue comunitaria, hoy predomina la lucha por llegar a fin de mes. Detrás de esa situación se encuentra el multiempleo: dos o tres trabajos, endeudamiento con tarjeta para comprar alimentos y préstamos de billeteras virtuales o prestamistas barriales.
El informe también menciona que muchos trabajadores se desempeñan para aplicaciones, donde el jefe es un algoritmo y pueden elegir horarios sin rendir cuentas a nadie. Junto a ellos están quienes tenían un empleo en relación de dependencia, lo perdieron y quedaron fuera del sector formal.
En cuanto a las transformaciones de los últimos veinticinco años, el texto atribuye un rol central a las redes sociales, la inteligencia artificial y la aparición de un relato que califica de épico a la intemperie laboral con términos como emprendedor, libertad y mérito. Según el autor, ese relato fue convincente, sobre todo entre los jóvenes, y explica parte del voto de 2023.
No obstante, el análisis afirma que ese relato se agrieta. Los desilusionados de Milei, que siguen valorando el esfuerzo personal, dicen ahora que “el esfuerzo solo no alcanza” y vuelven a pedir un Estado activo que proteja y dé oportunidades. En los votantes opositores, el “nosotros” nunca se fue: hablan de justicia social, de derechos que recuperar, y siguen definiendo al argentino como solidario.
El texto concluye que hoy se cumplen 81 años del 17 de Octubre, el día en que los trabajadores salieron a la calle como un “nosotros”. Señala que muchos de ellos no tienen recibo ni delegado: tienen una aplicación, un trabajo en negro o una changa. Y sostiene que cualquier propuesta opositora, y el peronismo en primer lugar, tendrá que incluirlos.
