El partido disputado en Estambul finalizó con una pelea entre jugadores de ambos equipos que requirió la intervención policial. Galatasaray ganó 2-1 con dos goles de Victor Osimhen.
El clásico entre Galatasaray y Fenerbahçe, disputado en Estambul, terminó con incidentes entre futbolistas de ambos equipos después del pitazo final del árbitro Atilla Karaoğlan. El partido había finalizado con victoria de Galatasaray por 2-1.
Según los registros del encuentro, el conflicto se inició con un cruce entre Kerem Aktürkoğlu, delantero de Fenerbahçe, y Roland Sallai, jugador de Galatasaray. Los empujones involucraron a otros futbolistas y miembros de los cuerpos técnicos. En uno de los episodios, Archie Brown y Abdülkerim Bardakcı forcejearon en el suelo y ambos recibieron tarjeta roja.
La intervención de los cuerpos técnicos y del personal de seguridad no impidió que la situación continuara, por lo que ingresaron efectivos policiales al campo de juego. Una vez controlados los incidentes, los jugadores de Fenerbahçe se retiraron escoltados.
En lo deportivo, Galatasaray se impuso por 2-1 con dos goles de Victor Osimhen en el primer tiempo. Fenerbahçe descontó a través de İrfan Can Kahveci a los 17 minutos del complemento. Con este resultado, Galatasaray se mantiene en lo más alto de la Superliga turca, mientras que Fenerbahçe quedó relegado en la tabla.
Tras los incidentes, Archie Brown responsabilizó a integrantes de Galatasaray por las agresiones, mientras que desde el equipo local sostuvieron su versión de lo ocurrido. La federación turca podría revisar las imágenes y aplicar sanciones disciplinarias, aunque cualquier castigo deberá confirmarse oficialmente.
