Un equipo internacional de la Agencia Japonesa de Ciencia y Tecnología Marina y Terrestre (JAMSTEC) y la Universidad de Kobe detectó un cuerpo magmático en expansión y recarga bajo la caldera del supervolcán Kikai, al sur de la isla Kyushu. Los resultados se basan en datos sísmicos obtenidos con cañones de aire comprimido y sismómetros de fondo marino.
Un equipo internacional de investigadores de la Agencia Japonesa de Ciencia y Tecnología Marina y Terrestre (JAMSTEC) y la Universidad de Kobe halló una gran reserva de magma bajo la caldera del supervolcán Kikai, situada al sur de la isla Kyushu, Japón. Al procesar los datos, los especialistas comprobaron que la estructura interna presenta las características de un cuerpo magmático en proceso de expansión y recarga.
Los científicos señalaron que los mecanismos de recarga observados comparten similitudes con otros grandes complejos volcánicos activos a nivel mundial, como el Yellowstone en Estados Unidos o el Toba en Indonesia.
El director ejecutivo e investigador principal en geofísica marina de la JAMSTEC, Shuichi Kodaira, afirmó: “Estudiar la caldera Kikai nos otorga una ventana única para comprender los plazos y los mecanismos a través de los que los supervolcanes acumulan el inmenso volumen de energía necesario antes de un ciclo eruptivo de gran escala”.
La expedición combinó cañones de aire comprimido, que generan ondas acústicas controladas que penetran el fondo del océano y son captadas por una red de sismómetros de fondo marino (OBS).
“Gracias a la combinación de tecnologías sísmicas de gran ángulo y sismómetros avanzados instalados directamente en el lecho marino, se penetró la corteza terrestre con una resolución sin precedentes”, sostuvo el científico titular especializado en tectónica de placas en la JAMSTEC, Gou Fujie.
Asimismo, Fujie explicó que “la velocidad de las anomalías en la velocidad de las ondas sísmicas demuestra que el magma fresco está reinyectándose de manera constante en el reservorio principal, un fenómeno fundamental para calibrar nuestros modelos de riesgo volcánico en el archipiélago japonés”.
El despliegue técnico consolida el liderazgo de Japón en geología submarina y monitoreo de amenazas naturales, un pilar clave en un país expuesto a la sismicidad y al vulcanismo activo.
Hacia un sistema de alerta temprana más efectivo
A corto y mediano plazo, el objetivo de las instituciones involucradas, lideradas por la Universidad de Kobe y respaldadas por la infraestructura tecnológica de JAMSTEC, es traducir estos hallazgos en mejoras para los protocolos de prevención y monitoreo geológico en el archipiélago japonés.
“La caldera Kikai no es solo un monumento geológico del pasado; es un laboratorio natural activo que nos demuestra cómo operan los mecanismos de transferencia de magma en las profundidades de la corteza oceánica de nuestro archipiélago”, sostuvo Kodaira.
Con una mejor comprensión de los conductos magmáticos y las tasas de acumulación de presión bajo el lecho marino, la sismología moderna avanza en la anticipación de riesgos asociados a la actividad volcánica extrema, reforzando la seguridad de las poblaciones costeras y las rutas marítimas del Pacífico.
