Peligra el chocolate más deseado: la escasez de pistacho complica a las marcas y sube los precios

La falta de pistacho pone en peligro al chocolate Dubái, el producto que se volvió furor en la Argentina tras popularizarse en Medio Oriente y Europa. Nacido en Dubái en 2021, alcanzó fama global luego de un video viral en TikTok en 2023.

Aunque el sabor está presente desde hace meses en el país en tabletas y helados artesanales, los lanzamientos recientes de grandes marcas que se subieron a la moda como Havanna y Lucciano’s quebraron stocks.

La semana pasada sacaron a la venta alfajores y conitos de pistacho con la masa crujiente árabe kadaif y dulce de leche y baño de chocolate que se agotaron en apenas horas con largas filas en los locales. Prometen que se conseguirán nuevamente a partir del fin de semana.

La demanda del público que supera a la oferta del insumo les alteró los planes, teniendo que salir a abastecerse más rápido de lo previsto. Pero la situación excede a la Argentina.

El éxito del chocolate Dubái, desde chocolaterías suizas hasta productos propios de cadenas de supermercados, pone en jaque a la elaboración global del fruto. La producción se concentra en los Estados Unidos e Irán, y, en menor medida, Turquía e Italia.

Los Estados Unidos es el principal proveedor con 503.230 toneladas, 65% de la producción global, según su Departamento de Agricultura. Pero California enfrenta desafíos por su escasa capacidad de suministro.

Por su parte, Irán tuvo una mala cosecha debido a sequías y olas de calor extremo, mientras que el gobierno turco busca importar desde Siria para mitigar el problema y la isla italiana de Sicilia no da abasto. Esto generó una suba abrupta en los precios internacionales, que tarde o temprano se trasladará al consumidor, anticipan.

Demanda y precios del pistacho en alza

“Estamos haciendo lo posible para tener de nuevo la próxima semana. Dependemos del ingreso de este insumo crítico para fabricar. Produciremos más en la medida en que lo consigamos. Hicimos pocos”, reconoció Martín Zalazar, gerente de marketing de Havanna.

La marca no compraba el fruto de forma regular. Solo en época navideña, tenía a la venta pistachos bañados en chocolate. “La última compra fue a medidos del año pasado. Para este proyecto, vimos todo tipo de precio. Tiene que ver con la escasez dada la explosión del uso en pastelería, además de su ingesta como snack. El mercado no estaba preparado. Desde mitad de 2024, su valor se incrementó 52%”, señaló.

Havanna lanzó al mercado su alfajor Dubái y se agotó en horas. Foto: Havanna

Havanna usa solo pistachos de San Juan y La Rioja. Según Zalazar, importar implica dar con un proveedor que cumpla con la calidad buscada, lo que demanda tiempo en medio del boom. “Meter una tendencia en un alfajor, producto amado por los argentinos, generó colas de gente antes de que abran las sucursales”, destacó.

En el caso de Lucciano’s, al tener ya cuatro sabores de helado con pistacho y una crema untable además de sus flamantes alfajores y conitos, se stockeó anticipadamente. Igualmente, se regularizará esta semana la entrega de mercadería a locales que la agotaron.

Hicimos un esfuerzo financiero en los primeros meses del año y acopiamos para todo 2025 volúmenes grandes. Nos traen parcialmente, pero estamos ingresando un contenedor por mes. Pasamos de consumir 3.000 kilos en 2023 a 7.000 en 2024 y 180.000 este”, graficó Christian Otero, cofundador de la empresa.

Compramos a US$ 18 el kilo y ya vale US$ 26. Hoy piden desde US$ 50 hasta US$ 150 en el mercado local. La producción nacional no alcanza a abastecernos, entonces importamos directamente de productores de California, Italia y Turquía”, explicó.

Lucciano’s se stockeó y trae un contenedor por mes. Foto: Lucciano’s

Más de 30% de los helados que vende Lucciano’s actualmente tienen pistacho y su gusto chocolate Dubái está disponible en todas las sucursales del mundo. La idea es empezar a vender los alfajores que acaba de lanzar próximamente en los Estados Unidos, donde ya comercializa los demás sabores, que llegarán en 90 días a Europa. Además, traerá más maquinaria de Italia para fabricar la pasta de pistacho.

“Tenemos varios productos derivados. Vimos que iba en escala por su buena aceptación, como ocurrió en el mundo. En Europa, ya es híper conocido. Cuando lo empezamos a traer hace 10 años a la gente no le gustaba, acostumbrada a comer almendra con colorante. Los fuimos imponiendo y educamos el paladar”, analizó Otero.

Oportunidad para la Argentina

Pese a que muchos países aceleran sus cultivos para responder a la creciente demanda, son proyectos a mediano plazo, ya que el fruto tarda entre cinco y ocho años en crecer.

En la Argentina, la producción es relativamente nueva. Las primeras plantaciones fueron en San Juan a fines de los ’80 y se expandieron con el desarrollo comercial en los ’90. La provincia es la principal productora, con 90% de la superficie total, equivalente a 6.500 hectáreas. Le sigue Mendoza, con 770; La Rioja (100) y La Pampa (55).

Según el INTA, en los últimos cinco creció 500% el cultivo en la zona núcleo, entre el sur de San Juan y el norte de Mendoza. Se suman localidades de Catamarca, San Luis, Neuquén y Río Negro, y proyectos como el de Solfrut, fabricante del aceite de oliva Oliovita, que cuenta con 1.100 hectáreas, de las cuales las primeras 100 empezarán a producir en 2027 hasta alcanzar la plena producción en 2035, con hasta 3.000 kilos por hectárea.

SN

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