“¡Pre-si-dente!”, fue el grito de guerra que se escuchó en San Lorenzo cuando Javier Milei hizo su entrada triunfal. Pasadas las 19 de este sábado, el mandatario salió disparado desde el ingreso del parco presidencial y, rompiendo todo tipo de protocolo, cruzó corriendo el Campo de Gloria, espacio donde José de San Martín y su Regimiento de Granaderos a Caballo libraron la primera y única batalla en suelo argentino el 3 de febrero de 1813, contra las fuerzas realistas.
Por primera vez en un cuarto de siglo, un presidente de la Nación da el presente en el acto del aniversario del Combate de San Lorenzo. La última vez que un jefe de Estado participó de este mismo evento fue Fernando de la Rúa, en febrero del 2000, un año antes de renunciar al cargo. Ahora, llegó Milei a sentir el fervor de San Lorenzo, ciudad donde La Libertad Avanza (LLA) logró cosechar el 42% de votos en las elecciones legislativas del 26 de octubre del 2025.
Tras atravesar a gran velocidad el verde césped, Milei, quien llegó al Campo de Gloria acompañado por su hermana Karina, saludó y se tomó de las manos con un grupo de los asistentes quienes, sentados en las gradas, lo esperaban ansiosamente. Antes de tomar asiento, abrazó a uno de los más de 30 granaderos a caballo que se posicionaban frente al palco principal, donde parte de las comitivas nacional y provincial ya esperaban al libertario. En primera fila se posicionaron el gobernador Maximiliano Pullaro, el intendente de San Lorenzo, Leonardo Raimundo, y una parte del Poder Ejecutivo Nacional: Manuel Adorni, jefe de Gabinete, Diego Santili, ministro del Interior, Carlos Presti, ministro de Defensa -luciendo su uniforme de batalla, boina incluida- y Martín Menem, presidente de la cámara de Diputados. Atrás quedaron funcionarios de segunda línea, tanto nacionales como provinciales. Destacó la presencia de la diputada nacional Romina Diez, figura de LLA en Santa Fe.
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Matías Ottonelli / La Capital
En San Lorenzo, una ciudad de mediana escala que gira en torno al combate de 1813 y hasta cuenta con todo un circuito turístico para recordarlo, la fiesta sanmartiniana comenzó hace ya unos días. El 3 de febrero se festejó la conmemoración a los caídos y el izamiento de la bandera; este viernes 6 se vivió la marcha montada del Regimiento de los Granaderos a Caballo desde Rosario hacia el Campo de Gloria, con siete postas y el acompañamiento Militar Alto Perú; y la Ceremonia de cambio de guardia de Granaderos. Cada una de las actividades fue acompañada por los sanlorencinos, quienes no dudaron en celebrar el acontecimiento histórico que los pone en el mapa nacional.
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Matías Ottonelli / La Capital
Pero este sábado, en la celebración del aniversario de los 213 años del Combate de San Lorenzo, no llegaron solo sanlorencinos a festejar la batalla heroica de San Martín, sino que casi 50 mil santefesinos de distintas localidades coparon las gradas del Campo de la Gloria y todo el parque que lo rodea. No fue solo un aniversario por el combate, sino que también fue una fiesta popular: amigos, amigas, jóvenes, grandes y familias enteras se congregaron desde el comienzo de la tarde de este sábado, a pesar del calor y del sol que no dio respiro. No faltaron los jinetes a caballos de diferentes agrupaciones tradicionalistas que resaltaban con sus vestimentas “gauchos”.
Más allá del acto central y político, que comenzó a las 19, este sábado se vivió el momento mas culminante y emotivo de la recreación del enfrentamiento: los Granaderos realizaron la emblemática carga de caballería que simula el ataque a las fuerzas realistas, tal como ocurrió en 1813. Luego, montados a caballo, la Fanfarria Militar Alto Perú interpretó el himno nacional y la marcha de San Lorenzo. Desfilaron distintos grupos y agrupaciones, incluidos los excombatientes de Malvinas, que emocionaron a todos los presentes.
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Matías Ottonelli / La Capital
Tres palcos y la indiferencia con Pullaro
Este sábado, durante el acto por el 213º aniversario del Combate de San Lorenzo, Milei y Pullaro permanecieron sentados uno junto al otro durante toda la ceremonia protocolar, en el centro del palco presencial. Aunque al principio del evento se los vio cruzar alguna palabra, luego no hubo mucho intercambio entre los mandatarios.
Un punto singular es que este año, por primera vez, la Casa Rosada pidió formalmente una distribución de los palcos para diferenciar funcionarios y autoridades nacionales de las provinciales. En el oficial: Pullaro, Milei y Raimundo, junto al círculo íntimo de ministros nacionales. Los otros dos balcones del Campo De Gloria fueron destinados para invitados locales: ministros y funcionarios del gobierno de Santa Fe, miembros de la Corte Suprema de Justicia provincial, funcionarios judiciales, legisladores santafesinos y nacionales, jefe de la policía e intendentes y presidentes comunales de la región. Antes, había un solo palco general que contenía a todos los políticos, tanto locales como nacionales.
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Matías Ottonelli / La Capital
En esta oportunidad, el único orador fue Milei: “La gesta sanmartiniana fue una verdadera revolución. La visión y el liderazgo de nuestros próceres liberaron a las colonias de un estado tiránico, un estado que no estaba preocupado por el crecimiento y la prosperidad de los habitantes del Nuevo Mundo, sino que solo buscaba defender sus privilegios”, expresó el presidente, al abrir su discurso. El presidente no hizo mención ni a las autoridades de Santa Fe, ni tampoco agradeció por la convocatoria ni por la organización del acto, que implicó un gran despliegue en la localidad vecina a Rosario.
El traspaso del sable corvo, en medio de la polémica
Además de la presencia del presidente y los llamativos tres palcos, hay otro aspecto distintivo del acto de este año: la entrega a los Granaderos del sable corvo original de San Martín, que data del año 1811 y que fue utilizado por el libertador en numerosas batallas. La reliquia tuvo varias idas y vueltas -e incluso fue robado en dos oportunidades-, pero desde el año 2015, y por un decreto de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, descansaba en la Sala de los Sables del Museo Histórico Nacional (MHN), bajo la constante guardia de tres granaderos, pero abierto al público de manera permanente.
El pasado 3 de febrero, coincidiendo con el aniversario del Combate de San Lorenzo, Milei decidió, por decreto, que la pieza histórica no formaría más parte de la colección del MHN, sino que sería trasladado al Regimiento de Granaderos a Cabellos, edificio ubicado en el barrio porteño de Palermo. Del ámbito civil al militar. La misma decisión tomó el presidente de facto Juan Carlos Onganía en 1967, luego de que el sable sea víctima de robo dos veces en el Museo, una en 1963 y otra en 1965.
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La publicación en el Boletín Oficial generó todo tipo de polémicas: desde un amparo judicial por parte de los herederos de la espada del libertador, hasta la renuncia indeclinable de la directora del MHN, María Inés Rodríguez. Por su parte, la Asociación argentina de Investigadores en Historia (Asaih) advirtió el daño al «patrimonio museológico» que genera el decreto del Poder Ejecutivo.
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Según pudo saber La Capital, el sable corvo de San Martín llegó a San Lorenzo este sábado temprano. Salió en una camioneta del Ejército desde el MHN, acompañado por granaderos y un equipo de conservacionistas. Luego, voló hasta Rosario, y finalmente llegó al Convento de San Carlos por tierra. Este mismo sábado a la noche vuelve a Buenos Aires, también en avión, para quedar bajo custodia militar en el Regimiento de Granaderos. Allí, la reliquia será recibida con un acto de recepción y guarda.
El momento de traspaso fue protagonizado por Milei: fue el mismo presidente quien le entregó la reliquia histórica sanmartiniana al Jefe del Regimiento de Granaderos a Caballo, Teniente Coronel Cristian Castellanos. Tras la entrega, el Campo de Gloria se fundió en aplausos.
“Hoy consagramos en este acto el retorno del sable corvo del general San Martín al Regimiento de Granaderos. Se trata de la espada que trajo libertad a tierras que solo conocían el sometimiento, una espada que nos recuerda que la libertad es inclaudicable y que, si uno lleva adelante los sacrificios que ella demanda, se pueden alcanzar cimas inmensas”, afirmó Milei en su discurso, frente a un Campo de Gloria repleto.
“Por eso, el sable corvo del general San Martín no es un objeto histórico más, no es una pieza neutra de exhibición ni un simple vestigio del pasado: es probablemente el símbolo material más poderoso de la Nación Argentina”, agregó el presidente, en clara referencia a la polémica por la pieza histórica.
Un antecedente local con una reliquia patrimonial
A nivel local, en Rosario también descansan reliquias que forman parte del patrimonio histórico de la provincia y del país. Este es el caso del bastón de mando del Brigadier General Estanislao López, que se encuentra bajo cargo en el Museo Marc. La pieza salió solo dos veces del museo en aniversarios de López, una en la gobernación Miguel Lifschitz y otra con Maximiliano Pullaro.
Un punto a destacar es que para oficializar la utilización del bastón de mando en un acto público, se publicó un decreto provincial que reglamentó el protocolo de salida, cuidado y regreso, algo que no se dio en esta ocasión desde el Ejecutivo nacional con el sable de San Martín. «Siempre (el bastón de mando histórico) salió y volvió a la semana, como lo establecía el decreto», aseguró Pablo Montini, historiador y director del Museo Marc, en conversación con La Capital.
«Precisamente, para su mayor difusión se realizaron réplicas, siempre se encuentra en exhibición y las dos únicas veces que ha salido de museo fue bajo un decreto especial del gobernador donde quedaba establecida la fecha de devolución a la institución, además de los pertinentes seguros y custodia», expresó Montini, y agregó: «Solo se encargaron de su manipulación el personal encargado de la conservación del museo».
