El secretario de Gobierno municipal, Sebastián Chale, rechazó una propuesta de transferir el financiamiento del sistema de salud a la provincia, defendiendo el modelo actual de gestión local.
El secretario de Gobierno del municipio de Rosario, Sebastián Chale, se refirió a la propuesta presentada por el concejal Juan Monteverde (Ciudad Futura) que plantea transferir el financiamiento total de la salud pública rosarina a la provincia de Santa Fe. Chale calificó la iniciativa como «una de las peores de los últimos tiempos» y reafirmó la postura de la Intendencia de mantener el control del sistema, especialmente de la atención primaria.
La propuesta de Monteverde, presentada para su análisis en el Concejo Municipal, se basa en la nueva Constitución provincial y sugiere establecer por ley la delegación de funciones y partidas presupuestarias desde la provincia al municipio. Según el edil, esto aseguraría unos 180 mil millones de pesos anuales, equivalentes al 26% de los fondos que la provincia gira en el marco del convenio prestacional vigente con Rosario.
Frente a esto, Chale argumentó que el proyecto representaría «el mayor retroceso en la historia de la ciudad», poniendo en riesgo un sistema construido durante 150 años. El funcionario municipal señaló que la iniciativa carece de lógica de gestión, ya que «cederíamos prioridades que hoy tenemos en centros de salud y Centros Cuidar» y «rompería la capilaridad territorial que nos distingue». Además, cuestionó la comparación con el sistema de la capital provincial, Santa Fe, que es puramente provincial.
Como alternativa, Chale propuso que el convenio prestacional vigente desde 1989 se transforme en una ley provincial, lo que, a su juicio, le daría mayor previsibilidad y robustez. El secretario de Gobierno subrayó que el municipio resistirá cualquier intento de «trasladar o delegar competencias» que debilite la presencia territorial.
Según datos oficiales del municipio, el porcentaje del convenio prestacional entre provincia y municipio alcanzó su pico máximo en 2019 con el 54,7%, aunque luego descendió. Actualmente se sitúa en el 42,7%.
«Bajo ningún punto de vista convalidamos este proyecto peligroso. En el clima de época actual, esto podría significar el cierre de efectores», concluyó Chale.
