El director de Investigación Criminal de Santa Fe, Rolando Galfrascoli, destacó la necesidad de mayor supervisión familiar en el uso de redes sociales por parte de menores, en el marco de la investigación por el tiroteo en una escuela local.
El director de Investigación Criminal del Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe, Rolando Galfrascoli, se refirió al avance de la investigación por el tiroteo ocurrido en la escuela Mariano Moreno de San Cristóbal, donde un adolescente de 15 años le quitó la vida a otro de 13. Las pesquisas, que además tienen aprehendido a otro menor, se orientan hacia redes internacionales que operan en plataformas digitales y que, según las autoridades, promueven hechos de violencia extrema.
En declaraciones a LT8, Galfrascoli señaló que la investigación apunta a entornos digitales globales, como servidores privados en plataformas tipo Discord, y mencionó específicamente a grupos bajo la denominación ‘True Crime Community’ (TCC). «Se determinó que existen estos grupos organizados en el marco de las herramientas que permiten la virtualidad, las redes sociales y los juegos en línea, que son utilizadas para comunicar o instigar hechos de violencia contra las personas para generar terror», afirmó el funcionario.
Galfrascoli explicó que, tras el hecho, se activó un trabajo conjunto entre los ministerios de Educación, Salud, Desarrollo Social, y Justicia y Seguridad de la provincia, junto al Ministerio Público de la Acusación y en coordinación con el Ministerio de Seguridad de la Nación. El objetivo es tanto investigar lo ocurrido como diseñar esquemas preventivos.
El director hizo hincapié en el rol de las familias: «Sugerimos a las familias tener una actitud más atenta. Hay que estar más consustanciados y comunicados con los chicos. Una cosa es un acceso a una red social para estudiar o comunicarse, y otra es otorgar esa tecnología para evitar criarlos y no acompañarlos». Además, recomendó prestar atención a cambios de conducta en los adolescentes, como alteraciones del ánimo, ensimismamiento o deserción de las actividades sociales familiares.
Si bien mencionó que algunos gobiernos han evaluado prohibir el acceso a redes sociales a menores de 16 años, aclaró que esa no es la solución ideal. «Hay que tener más intervención y cercanía en la vida de los chicos relativa a la cantidad de tiempo y a la calidad del contacto que tienen en las redes sociales», concluyó Galfrascoli.
