Un tribunal santafesino impuso la pena de prisión perpetua a Samanta Vilches por su responsabilidad en el asesinato de Verónica Almada, ocurrido en febrero de 2022 en la zona noroeste. La condena se suma a una anterior por extorsión.
Los jueces Lorena Aronne, Mariano Aliau y Eleonora Verón condenaron este viernes a Samanta Joana Vilches a prisión perpetua, al considerarla responsable de facilitar los medios para el homicidio de Verónica Almada, ocurrido en febrero de 2022 en la zona noroeste de la ciudad.
Los magistrados determinaron que los delitos atribuidos fueron homicidio doloso doblemente calificado por promesa remuneratoria y por el concurso premeditado de dos o más personas.
Vilches, expareja de Fabio Giménez, quien actualmente se encuentra encarcelado, ya había sido juzgada y sentenciada a 19 años de prisión en 2022 por una serie de extorsiones contra comerciantes, en un caso donde también fueron condenados Vanesa Luna (7 años) y Lucas Robay Romagnoli (6 años). Según los tribunales, la estructura delictiva era encabezada por Vilches bajo el liderazgo de Giménez.
En este nuevo proceso, la fiscal Carla Ranciari, de la Unidad Fiscal en Violencias Altamente Lesivas, le atribuyó el asesinato de Verónica Almada el 8 de febrero de 2022. La investigación estableció que, mientras Giménez estaba detenido en la Unidad Correccional de Coronda, mantuvo comunicaciones con Vilches para organizar el homicidio de Jonatan Almada, hermano de Verónica.
Según la acusación, Vilches, con la asistencia de al menos otras tres personas, localizó el domicilio y ejecutó el plan, pero en el ataque resultó asesinada Verónica Almada y herido su hijo de seis meses.
El vínculo personal entre Vilches y Giménez fue clave, según la fiscalía, para el funcionamiento de una estructura que mezclaba extorsiones, amenazas y homicidios coordinados desde la cárcel.
Fabio Giménez, conocido como «Tartita» o «Lalo», fue condenado en marzo de 2024 como instigador del asesinato de Verónica Almada, crimen por el que se ofrecieron 370 mil pesos. Anteriormente había recibido una condena a 28 años por otros delitos, más una pena perpetua por instigar el crimen que derivó en la muerte de Verónica.
Jonatan Almada, el objetivo original del ataque, ha sido acusado en distintos juicios por delitos vinculados al narcomenudeo y la extorsión. Varios miembros de su familia, incluido su padre (un expolicía) y una de sus hermanas, también han recibido condenas por su participación en actividades delictivas.
