Un estudio del Centro Scalabrini Ortiz señala que el fuerte avance de sectores exportadores como el agro no compensa la caída en industria y construcción, con un saldo negativo de empleos registrados y cierre de empresas.
Un informe del Centro de Estudios Scalabrini Ortiz (Ceso) analiza la evolución del mercado laboral y el entramado productivo, destacando fuertes contrastes entre distintos sectores de la economía. Según el estudio, desde diciembre de 2023 se registró una pérdida de 271.000 empleos registrados y el cierre de 22.600 empresas.
El nivel de actividad muestra desempeños divergentes. Sectores como Agricultura, Caza y Ganadería, y la Explotación de Minas y Canteras, presentaron crecimientos del 17,6% y 16,2% respectivamente en la comparación de promedios bianuales. En contraste, la Construcción cayó un 15,4% y la Industria Manufacturera un 9,4%.
El documento señala que este patrón de crecimiento tiene implicancias en el empleo. Los sectores que más crecen suelen tener una menor capacidad de generación de puestos de trabajo, mientras que los que se retraen, como la construcción y la industria, son intensivos en mano de obra. La tasa de desocupación alcanzó el 7,5% en el último trimestre, el nivel más alto para ese período desde la pandemia, y la informalidad laboral trepó al 43%.
Respecto al número de empresas, el informe contrapone la cifra de 22.600 firmas cerradas desde fines de 2023 con estimaciones oficiales que hablan de una caída menor. Esta contracción impactó con mayor fuerza en las microempresas, que representan alrededor del 70% del total.
El análisis del Ceso también cuestiona la interpretación de algunas cifras de crecimiento económico, argumentando que las comparaciones estadísticas y los efectos de base pueden exagerar la recuperación. El modelo económico actual, concluye el informe, presenta un desempeño desequilibrado, con un crecimiento impulsado por sectores exportadores que no logra compensar la contracción en los sectores vinculados al mercado interno.
