Un vuelo charter con aproximadamente 180 simpatizantes del club sufrió una demora de más de siete horas en el Aeropuerto Internacional de Rosario debido a inconvenientes técnicos en la aeronave, logrando finalmente despegar hacia Asunción.
Cientos de hinchas de Rosario Central experimentaron una extensa demora de más de siete horas en el Aeropuerto Internacional de Rosario este miércoles. El vuelo charter, operado por la empresa Promar Viajes y Turismo y con destino a Asunción, Paraguay, sufrió retrasos debido a fallas técnicas en la aeronave que requirieron reparación.
El viaje, con un costo aproximado de 800 dólares por persona, tenía previsto su salida a las 8:30 horas desde Rosario. Sin embargo, la aeronave, que debía llegar desde el Aeroparque Jorge Newbery de Buenos Aires, presentó al menos dos inconvenientes técnicos que impidieron su partida a tiempo. Los pasajeros, unos 180 simpatizantes del club conocidos como ‘canallas’, ya habían realizado el check-in alrededor de las 7:30 con la expectativa de llegar a Asunción a las 10:00.
La espera generó momentos de tensión e impaciencia en la terminal aérea. Los mostradores se vieron colmados y las líneas telefónicas de la empresa se saturaron por las consultas. Ante la situación, las autoridades del aeropuerto decidieron cerrar el Free Shop como medida preventiva. Un representante de la empresa de viajes que atendía a los pasajeros debió ser asistido en la guardia médica del aeropuerto.
Recién cerca de las 14:00 se confirmó que el avión tenía permiso para viajar desde Buenos Aires, arribando a Rosario aproximadamente 40 minutos después. Tras un rápido abordaje, el vuelo logró despegar finalmente a las 15:30, con más de siete horas de retraso. La empresa informó a los hinchas que los desperfectos técnicos, sumados a la copiosa lluvia que cayó sobre Rosario durante la jornada, fueron las causas principales de la demora.
Según lo planificado, la Policía de Paraguay espera al contingente cerca de las 17:00 para completar el operativo de seguridad y evitar incidentes con la hinchada del club Libertad, rival de Rosario Central en el partido por la Copa Libertadores.
