Con más de 20 mil seguidores en Instagram y una historia de vida marcada por la resiliencia, Nino combina su pasión por la jardinería con la venta ambulante, convirtiéndose en un personaje querido en diversos barrios de Rosario.
Benigno Espinoza Buyón, conocido por todos como Nino, es un hombre de 71 años que, montado en su bicicleta, recorre las calles de Rosario para vender plantines. Su carisma y dedicación lo han convertido en una figura reconocida, especialmente tras ganar notoriedad durante la pandemia.
Nino, oriundo de Paraguay, llegó a Rosario en 1975. Con una larga trayectoria como jardinero, que abarca más de cuatro décadas, encontró en la venta de plantines una nueva forma de sostenerse tras sufrir un grave accidente laboral en 2016. «No hay explicación para que esté vivo. Soy un milagro de Dios», relata sobre aquel episodio.
Su rutina es incansable. Sale a diario, sin importar las condiciones climáticas, y recorre zonas como el Parque España, Pichincha, Pellegrini y el sur de la calle San Martín. «Todos los días salgo a vender plantines. No tengo descanso. El que mira al cielo y ve las nubes no va a prosperar», afirma, repitiendo una de sus máximas favoritas.
La conexión con la gente es su sello. «Siempre digo que soy famoso, porque si a la gente no le hablas no te mira», explica. Esta filosofía, sumada a sus conocimientos sobre plantas, le ha granjeado una amplia red de clientes y amigos, que incluso lo esperan en bares de puntos específicos de la ciudad.
Su historia de superación incluye episodios como el robo de su bicicleta, tras el cual un desconocido le regaló una nueva. Hoy, con más de 20 mil seguidores en la red social Instagram, Nino prefiere el contacto directo: «Las plantas están en un lugar predilecto en mi vida», concluye.
