La cantante colombiana ofreció un recital gratuito en la playa de Río de Janeiro, como parte de su gira mundial.
La colombiana Shakira reunió en la noche del sábado aproximadamente a dos millones de personas en un recital gratuito en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro. El show formó parte de su gira mundial “Las mujeres ya no lloran”.
Los megashows en Copacabana ya se convirtieron en una tradición, luego de que Rod Stewart lograra el récord mundial en la fiesta de Fin de Año de 1994 con 3,5 millones de asistentes, y después de que The Rolling Stones diera un concierto gratuito para un millón y medio de personas. Madonna tuvo su propio show en 2024 y Lady Gaga lo hizo en 2025.
El show de Shakira comenzó alrededor de las 23, con más de una hora de retraso, mientras sus fans gritaban y aplaudían. Los drones sobrevolaron el cielo formando la frase “Te amo, Brasil”. “Estuve aquí cuando tenía 18 años, soñando con cantar para ustedes. Y ahora miren esto. La vida es mágica”, dijo en portugués antes de interpretar éxitos como “Hips Don’t Lie”, “La tortura”, “La bicicleta” y “BZRP Music Sessions #53/66”. También celebró la resiliencia de las mujeres: “Nosotras, las mujeres, cada vez que nos caemos nos levantamos un poco más sabias”.
El alcalde de Río, Eduardo Cavaliere, aseguró en la red social X que dos millones de personas asistieron a la presentación. “Shakira se consagró como la reina de América Latina en el mayor escenario de la tierra”, escribió. Cavaliere sostuvo que eventos como este “son un asunto serio, porque generan empleo, ingresos, desarrollo e identidad para la ciudad. Nuestra inversión en este show nos dará un retorno financiero 40 veces mayor”. Según un estudio del gobierno municipal y Riotur, la actuación podría haber generado alrededor de 777 millones de reales (unos 155 millones de dólares).
Las multitudes empezaron a agolparse en la playa desde la mañana para conseguir un buen lugar. Vendedores ambulantes ofrecían choclos, petiscos, agua, caipiriñas, e incluso bolsas de arena para mejorar la vista del escenario montado frente al Copacabana Palace.
Según el etnomusicólogo Felipe Maia, la conexión de Shakira con el público brasileño data de la década de 1990. “Tiene mucho que ver con el hecho de que ella viene de Colombia, un país cuya cultura tiene muchas similitudes con Brasil”, afirmó, y añadió que la actuación “corona la relación que ella ha tenido con Brasil desde hace muchísimo tiempo”.
