Después de 5 semanas sin actividad, la Fórmula 1 volvió a la pista en Miami y dejó varias conclusiones. Franco Colapinto y Alpine figuran entre los más destacados.
La Fórmula 1 volvió a la pista en Miami tras cinco semanas de parate, y ya se sacan conclusiones. Pilotos y equipos pegaron un salto, mientras otros retrocedieron. Un buen momento, antes del GP de Canadá dentro de otras tres largas semanas, para analizar el momento en modo puntajes.
Entre los top estuvieron claramente Franco Colapinto y el equipo Alpine. Aquí el detalle de cada protagonista, según la óptica de Ovación.
De las tres victorias seguidas del jovencísimo italiano, la de Miami fue la de más valor. Porque por primera vez en el año a Mercedes le discutieron la supremacía, porque el líder del equipo parece no asumir ese rol y porque se repuso, en esas condiciones de mayor paridad, a otra no buena largada, aunque hubo peores. No hizo un buen sprint, pero los errores los cometió ahí. Fue rapidísimo en clasificación y decidido para ir por la punta en carrera, como para defenderla después de los embates del campeón del mundo. Antonelli parece que dejó de ser una sorpresa y cuando pula algunas cosas, puede ser candidato al título. Hoy, en sus circunstancias, sin hacer todo perfecto, sí fue el 10 del GP de Miami.
Apareció el campeón en Miami. Lando Norris no estuvo conectado, como todo el equipo McLaren hasta aquí, pero la conjunción mejoró notablemente en el receso, para hacerse del sprint y hasta llegar a pelearle la carrera a Antonelli. Además, el inglés fue superior en todo momento a su compañero Piastri. La escudería campeona se notó que aprovechó el receso con sus evoluciones.
Otro conjunto que mereció el aplauso fue el de Colapinto y el equipo Alpine. Tremenda evolución para Miami en el auto del argentino, con chasis nuevo y casi todas las actualizaciones, excepto el alerón trasero que usó Gasly. El 7° puesto premió un fin de semana redondo de principio a fin, con Franco (y Gasly) metido en las dos Q3 en un circuito que no conocía, superando además en ambas al gran clasificador que es el francés. El camino que eligió el año pasado el team galo, empieza a dar frutos gordos.
Y además del Alpine con Colapinto, el equipo que más evolucionó en Miami fue Williams. Pasaron de un auto pesado a uno más ágil trabajando en el receso en bajar peso con piezas nuevas, y los dos autos se metieron en el top ten. No les alcanzó para liderar la zona media, claramente en poder del equipo francés, pero revivieron.
Puede sonar exagerado poner a los veteranos pilotos en este sector de la tabla de puntajes, pero para ellos debe valer el reconocimiento a una carrera muy por encima del medio mecánico del que dispusieron. Aunque la TV oficial no lo mostró, dieron una batalla épica en el final como si estuvieran disputando el podio o la victoria. En la realidad que los envuelve, que claramente puede empujarlos a la salida de la F-1, mostraron que el hambre está intacto.
Red Bull pegó un saltito para Miami, volviendo a insinuar que puede meterse en la pelea grande, sobre todo por Max Verstappen, ya que Isack Hadjar claramente volvió a sentir el síndrome de segundo piloto del neerlandés.
Carlos Sainz fue en tanto la bandera de Williams, con una tarea sólida de principio a fin y superando claramente a su compañero de equipo. Si en China fue mejor que su auto, en Miami estuvo a la altura de su clara evolución.
Max Verstappen debió tener unos puntos más, porque clasificó segundo y después del trompo en la largada fue para adelante. Pero su agresividad, que en el sprint hizo golpear a Colapinto sin ser sancionado, lo llevó a un exceso en la segunda curva del cual zafó de milagro. Perdió en el final con gomas gastadas por su temprana parada, pero apareció de nuevo en la pelea grande y eso vale.
Pierre Gasly cargará en este GP con la mochila de ser claramente superado por Colapinto, pero su tarea fue buena igual. Sumó en el sprint, tuvo la mala suerte de encontrarse el tapón de Verstappen en la largada y a Lawson después, y su carrera terminó aparatosa. Pero fue aceptable lo suyo.
Oscar Piastri, si bien subió al podio (fue segundo en el sprint), fue al final cuando superó a Leclerc el único momento en que mostró competitividad extrema. Claramente fue opacado por su compañero Norris. No tuvo ese hambre ganador que tanto lo identificaba.
Mercedes dio un paso atrás o más bien no se acomodó bien a los retoques a la reglamentación, porque de grandes dominadores, le apareció McLaren y hasta Verstappen en la discusión.
Ferrari en tanto fue más que sus pilotos, pero tampoco el parate les permitió achicar esas diferencias que se notan con Mercedes, sobre todo en carrera después de las primeras vueltas.
