El paraguayo contó cómo estudió al campeón del mundo y logró contenerle un penal y el rebote en el Gigante de Arroyito.
El arquero paraguayo Rodrigo Morínigo, de Libertad, se convirtió en figura pese a la derrota de su equipo ante Rosario Central por 1 a 0 en el Gigante de Arroyito, correspondiente a la Copa Libertadores. Ángel Di María, campeón del mundo, falló un penal después de más de un año: la última vez que le atajaron un disparo desde los doce pasos había sido en abril de 2024, cuando jugaba para el Benfica.
Morínigo no solo contuvo el penal, sino que también reaccionó para atajar el rebote que el propio Di María intentó aprovechar. “Atajarle un penal a un campeón del mundo y a un referente como Di María es algo que me va a quedar para siempre”, declaró el guardameta tras el encuentro.
El arquero explicó su estrategia: “Sabía que Ángel es un definidor de élite. Lo habíamos estudiado con el cuerpo de arqueros. Él suele esperar hasta el último segundo, así que traté de aguantarlo lo más posible para no darle la punta”. Sobre la segunda atajada, agregó: “En el penal tuve la suerte de adivinar, pero lo más difícil fue reaccionar rápido para el rebote. Fue puro instinto. Una lástima que después se nos escapara el partido en ese córner”.
Di María acumulaba una racha de 18 penales convertidos consecutivamente (12 con Benfica y 5 con Central), incluidos cuatro en el Mundial de Clubes de 2025, antes de esta falla. El partido finalizó 1 a 0 a favor de Rosario Central, con gol de penal de Jaminton Campaz.
