Ángel Benítez Porta, Matías Ismael Gutiérrez y Milton Damián Sosa fueron sentenciados como coautores del homicidio de Gustavo Rivero, ocurrido en noviembre de 2022 en Rosario.
Gustavo Rivero, de 32 años, trabajador metalúrgico de la empresa Gerdau, fue asesinado en noviembre de 2022 durante un intento de asalto en la zona oeste de Rosario. Tres hombres fueron condenados a prisión perpetua por el hecho: Lautaro Ángel Benítez Porta, Matías Ismael Gutiérrez y Milton Damián Sosa.
El tribunal, integrado por los jueces Fernando Sosa, Lorena Aronne y Paula Álvarez, los encontró culpables como coautores de homicidio criminis causa, figura penal que se aplica cuando se mata para asegurar otro delito. La condena incluye la tentativa de robo calificado por uso de arma de fuego y portación ilegítima de arma de fuego de guerra.
Los hechos ocurrieron la madrugada del 25 de noviembre de 2022. Rivero había salido de trabajar, pasó por su casa en Sanguinetti al 5500 y luego asistió a una cena de despedida de año con compañeros. Cerca de las 3 de la madrugada, se encontraba con una trabajadora sexual en su Peugeot 408, estacionado en Liniers y Gálvez. Cámaras de seguridad captaron a dos jóvenes en bicicleta que observaron el vehículo; minutos después, cuatro jóvenes llegaron caminando, dos por cada vereda. Dos abordaron al conductor, mientras los otros obligaron a bajar a la acompañante y subieron al auto.
Rivero intentó escapar encendiendo la marcha, lo que provocó que uno de los asaltantes cayera al piso. Ante la frustración del robo, los agresores le dispararon dos veces. El auto avanzó unos metros hasta chocar contra un árbol, y los atacantes huyeron corriendo. La mujer que acompañaba a la víctima llamó a la Policía. Rivero, malherido, alcanzó a describir a los agresores antes de fallecer dentro del vehículo. Las autopsias determinaron que recibió un disparo en la espalda que atravesó el torso y otro en la axila izquierda tras herirle el brazo.
Benítez Porta y Gutiérrez fueron detenidos minutos después por el Comando Radioeléctrico en Gálvez y Rouillón. Tenían 19 y 18 años respectivamente. En un contenedor cercano se hallaron una pistola Bersa 9 milímetros y una Taurus calibre 45; peritajes balísticos confirmaron que los disparos mortales provinieron de una de esas armas. Sosa, de 21 años, fue capturado más de un año después, el 1 de abril de 2024, tras una pericia telefónica que vinculó su apodo con el hecho. Efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria lo identificaron cerca de la casa de la víctima.
La fiscal Carla Ranciari acusó a los tres de homicidio criminis causa, y el tribunal avaló su teoría. Los fundamentos del fallo se conocerán en los próximos días.
