La Cámara Nacional Electoral convocó a organizaciones civiles para abordar la baja participación juvenil en las urnas. Se estima que en 2027 los votantes sub-30 representarán el 50% del padrón.
La Cámara Nacional Electoral (CNE) convocó en los últimos días a organizaciones de la sociedad civil para abordar los desafíos vinculados a la participación electoral de los jóvenes. Según datos oficiales, en las elecciones de 2027 se estima que alrededor de la mitad del padrón nacional estará compuesto por personas menores de 30 años.
Durante el encuentro, del que participaron representantes de Conciencia, CIPPEC, Poder Ciudadano, Pulsar-UBA, Observatorio Electoral de la Facultad de Derecho, Club Político y Red Ser Fiscal, entre otras entidades, se analizaron los niveles de concurrencia a las urnas del segmento etario de 16 a 29 años, que presenta una participación inferior al promedio general.
Uno de los puntos centrales fue la necesidad de fortalecer políticas de formación cívica y educación electoral, así como consolidar estrategias adecuadas para este grupo etario. La implementación de la Boleta Única Papel (BUP) a nivel nacional también fue tema de debate, dado que debutará en todas las categorías electorales, incluida la presidencial.
Facundo Cruz, politólogo y coordinador de Pulsar, explicó que la reunión formó parte de un espacio de intercambio que existe desde 2023. Allí se abordaron tres ejes: la implementación de la BUP, el proyecto de reforma política enviado por el gobierno nacional y la participación electoral. “Hay un pedido de los camaristas para que las organizaciones trabajen en alentar el compromiso cívico”, señaló.
Según Cruz, desde 1983 la participación electoral cayó cinco puntos porcentuales por década, y actualmente ronda el 70%. En el caso del voto joven (16 y 17 años), la concurrencia en las elecciones de 2025 fue del 50%, con disparidades regionales: Tucumán registró algo más del 70% y Mendoza un 36%.
Ana Iphais, Directora de Desarrollo Institucional de Conciencia, destacó que la caída de la participación juvenil es una preocupación central. “El 81% de los jóvenes no habla de política con sus amigos y el 65% tampoco lo hace en el ámbito familiar. Siete de cada diez afirman estar poco o nada interesados en la política”, afirmó.
Iphais subrayó que el alejamiento afecta especialmente a jóvenes de sectores vulnerables y que es necesario escucharlos, diseñar políticas que les permitan construir un proyecto de vida y generar espacios de formación cívica en las escuelas. “Una ciudadanía activa se construye a partir de la comprensión básica del sistema político y del debate cotidiano”, concluyó.
