La Cámara de Diputados votó de forma unánime y giró al Senado un proyecto de ley que crea el programa de Recolección y Gestión de Medicamentos Vencidos o en Desuso en domicilios. La iniciativa busca establecer puntos de descarte seguro y evitar riesgos sanitarios y ambientales.
La Cámara de Diputados de Santa Fe votó por unanimidad y giró en revisión al Senado un proyecto de ley que crea el programa de Recolección y Gestión de Medicamentos Vencidos o en Desuso en el ámbito domiciliario. La autoridad de aplicación será el Ministerio de Salud, y se busca retirar de la circulación aquellos remedios que ya no son efectivos, evitando que sean descartados junto con los residuos domiciliarios comunes.
La iniciativa, que llegó al recinto con despacho de las comisiones —especialmente la de Salud Pública—, tiene origen en la socialista Varinia Drisun y en otro proyecto de Amalia Granata (Somos Vida). Ambos proponen establecer un sistema de monitoreo y gestión de antibióticos y medicamentos en desuso, vencidos o caducos, con el fin de prevenir su uso indebido, evitar la contaminación ambiental y proteger la salud pública, especialmente de niños y personas con adicciones.
En el recinto, Drisun expuso los alcances de la iniciativa y los problemas que genera la presencia en hogares de medicamentos fuera de posibilidad de uso, así como la inconveniencia de gestionarlos con residuos urbanos. En la votación, el bloque de Granata rechazó en particular el artículo 6, que establece el principio de Responsabilidad Extendida y Compartida para los productores de medicamentos. El resto de los 12 artículos fue aprobado por todo el arco político.
El programa propone que la población pueda descartar de manera segura medicamentos vencidos o en desuso —tanto de medicina humana como veterinaria— en lugares habilitados por la autoridad de aplicación, denominados «Puntos Amarillos». Estos espacios contarán con contenedores adecuados para evitar que esos residuos terminen en la basura común, en el agua, en el suelo o en circuitos informales de venta.
Drisun explicó que el problema está presente en miles de hogares: tratamientos interrumpidos, medicamentos que quedaron después de acompañar a un familiar enfermo, fármacos indicados para situaciones muy específicas o productos que ya no pueden utilizarse porque perdieron seguridad o eficacia. «No se pueden reutilizar los medicamentos vencidos o en desuso. Hay que descartarlos como corresponde, para evitar intoxicaciones, proteger a niños y personas mayores, cuidar el agua, el suelo y los animales, impedir la circulación informal y prevenir riesgos como la resistencia antimicrobiana», señaló.
La legisladora también advirtió sobre el riesgo de que los medicamentos descartados junto con la basura común sean recuperados y vuelvan a circular por fuera de cualquier control. «Un medicamento vencido, deteriorado o mal conservado no puede volver a venderse ni consumirse. Si reingresa por circuitos informales, pone en riesgo a quien lo toma y debilita los controles del sistema de salud», afirmó.
El programa establece que la autoridad de aplicación podrá articular con establecimientos de salud, colegios profesionales y farmacias que adhieran de manera voluntaria para conformar la red provincial de Puntos Amarillos. Además, incorpora campañas de concientización para que la ciudadanía sepa qué medicamentos puede llevar, dónde están los puntos de recepción y por qué es importante no descartarlos junto con los residuos domiciliarios.
En la misma sesión, Diputados completó la sanción de una ley que determina que los establecimientos donde se expenden alimentos para consumo dentro de sus instalaciones, establecimientos educativos de gestión pública o privada y lugares de concurrencia masiva —como cines, estaciones de servicio y lugares de recreación— deben exhibir de manera visible carteles explicativos sobre cómo efectuar la Maniobra de Heimlich. Se trata de la técnica de compresión abdominal utilizada como procedimiento de primeros auxilios ante una situación de atragantamiento. El proyecto, impulsado por la justicialista Sonia Martorano, fue tratado en forma conjunta con otra iniciativa similar proveniente del Senado y pasó al Ejecutivo para su promulgación.
