La Federación Aceitera y la Cámara de la Industria Aceitera (Ciara) mantienen diferencias sobre el aumento salarial. La conciliación obligatoria frenó temporalmente una huelga. El sector aceitero tiene salarios superiores al promedio privado, según Ciara. La Federación cuestiona la rentabilidad empresarial.
El conflicto entre la Federación Aceitera y la Cámara de la Industria Aceitera (Ciara) continúa. La huelga anunciada por el gremio fue suspendida por una conciliación obligatoria. Según el secretario general de la Federación Aceitera, en la última reunión paritaria la respuesta de Ciara fue un aumento de cero pesos.
Ciara calificó el pedido del 20% como “desorbitante” y señaló que el aumento en 2026 superaría la inflación. La cámara también afirmó que el conflicto tiene motivaciones políticas ajenas al ámbito salarial.
La negociación presenta una diferencia metodológica: Ciara propone actualizar salarios según el Índice de Precios al Consumidor del Indec, mientras que la Federación Aceitera utiliza un cálculo propio. El gremio sostuvo que no negocia en base al IPC.
Ciara informó que el salario promedio del empleo privado registrado es de $1,4 millones, mientras que la categoría inicial aceitera es de $2,34 millones, un 67% superior. En categorías superiores, la diferencia alcanza el 117%. El salario promedio ponderado del sector aceitero fue de $4,9 millones en mayo de 2026.
Según Ciara, entre noviembre de 2023 y mayo de 2026 el salario aceitero aumentó un 361%, frente a un IPC del 299%, un dólar que subió un 304% y una soja en pesos que subió un 179%.
La Federación Aceitera respondió que Ciara no informa sobre la rentabilidad de las agroexportadoras. El gremio anticipó que en los próximos días publicará una contestación con datos propios.
El sindicato indicó que si no hay acuerdo al finalizar la conciliación obligatoria, que dura dos semanas con posibilidad de prórroga de siete días, se irá a la huelga. La reforma laboral considera la actividad como esencial, por lo que debe garantizarse el 75% del servicio. La Federación fijó un salario básico de $2.879.877, frente a los $2.344.000 actuales, lo que representa un aumento de aproximadamente el 20%.
